Investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong han descubierto que tanto los niveles de la proteína CD31 como los de su ARN mensajero se encuentran significativamente elevados en el hipocampo de pacientes con Alzheimer, así como en ratones genéticamente modificados para desarrollar esta enfermedad. Esta elevación aumenta …
Investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong han descubierto que tanto los niveles de la proteína CD31 como los de su ARN mensajero se encuentran significativamente elevados en el hipocampo de pacientes con Alzheimer, así como en ratones genéticamente modificados para desarrollar esta enfermedad. Esta elevación aumenta con la edad y se correlaciona con rasgos histopatológicos característicos, tales como la acumulación de beta-amiloide.
A partir de estas observaciones, los científicos han demostrado que la supresión de CD31 en estos ratones susceptibles mejora la memoria y el aprendizaje, en un efecto asociado a una drástica reducción de placas beta-amiloides en el hipocampo y la corteza cerebral, así como a una disminución de la hiperfosforilación de la proteína tau, principales marcadores biológicos del Alzheimer.
Jian-Zhi Wang, codirector del estudio, afirma que la supresión de CD31 también atenuó la activación de la microglía, con el consiguiente alivio de la inflamación cerebral, además de estimular la producción de proteínas estructurales de las sinapsis. El investigador prosigue indicando que, a nivel molecular, la supresión de CD31 se asocia a modificaciones químicas de las histonas, lo que reduce la expresión de factores de transcripción que impulsan la inflamación cerebral y la progresión de la enfermedad.
Dado que actualmente no existe una cura para el Alzheimer, la identificación de CD31 como modulador de la neuroinflamación y la patología amiloide abre una nueva vía para el desarrollo de fármacos que puedan ralentizar o revertir el deterioro cognitivo en pacientes, concluye Wang.
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