Mar Miguel Redondo, ovetense de 31 años, es matrona en Laviada, el centro de salud de Gijón en el que Asturias pondrá en marcha el nuevo modelo de cribado de cáncer de cérvix, consistente en un test para hacerse en casa. El programa piloto persigue facilitar la detección precoz del tumor del cuello uterino, permitiendo a las usuarias recoger la muestra de la vagina en su propio domicilio. Salud ha enviado ya las primeras 115 cartas a mujeres de entre 30 y 65 años adscritas al ambulatorio gijonés.
El proceso está diseñado para ofrecer la mayor comodidad posible: tras recibir el kit con las instrucciones pertinentes, la interesada realiza la toma en su casa y puede entregarla en un buzón habilitado específicamente en el centro de salud, sin necesidad de solicitar cita previa ni acudir personalmente.
-¿Por qué es importante el cribado de cáncer de cérvix?
-En primer lugar, porque es la cuarta neoplasia (crecimiento anormal y descontrolado de células, que da lugar a la formación de tumores) a nivel mundial más frecuente en las mujeres. Y en segundo, porque es un cáncer fácilmente prevenible. Analizar la presencia del virus del papiloma humano, que es el agente causante de prácticamente todos los cánceres de cuello de útero, nos permite detectar e incluso tratar lesiones muy iniciales antes de que progresen a un carcinoma.
-¿Qué beneficios tiene el nuevo modelo de cribado que empiezan a hacer en Laviada?
-La novedad que incorporamos es que la mujer, en la comodidad de su propio hogar, podrá hacerse ella misma la prueba, recogiendo una muestra de la vagina con un hisopo. Es ese hisopo el que mandamos a analizar y el que nos dice si está presente o no el virus del papiloma.
-¿Qué perfil de mujeres deben tener más presente la prevención de este tipo de cáncer?
-Cualquier mujer que haya mantenido relaciones sexuales al menos una vez en su vida. La transmisión de este virus es sexual, entonces cualquier mujer tiene riesgo de llegar a desarrollarlo. Aunque es verdad que hay mujeres que tienen mayor riesgo, como las fumadoras. El tabaco hace que el virus del papiloma humano no se elimine igual de bien por el sistema inmune. También tienen mayor riesgo las mujeres que no están vacunadas.
-¿El cribado está abierto a todas las franjas de edad?
-A grandes rasgos va de los 25 a los 75 años. Pero en el caso de que las mujeres de 25 a 30 estén vacunadas, no sería necesario cribarlas.
-¿Es un tipo de cáncer poco conocido por las mujeres?
-Es bastante desconocido. Hay muchas mujeres que llevan toda la vida haciendo criba de cáncer de cuello de útero, el llamado Papanicolaou, pero no tienen clara cuál es su utilidad. Hay usuarias que creen que el mayor factor de riesgo es el genético y por tanto no tiene percepción de peligro. Y otras, al contrario: lo asocian a la promiscuidad y a la infidelidad, lo cual suele generar bastante estigma y aumenta el desconocimiento. La consulta de la matrona es muy buena oportunidad para derribar estos falsos mitos.
-¿Cree que la autotoma ayudará a que más mujeres se hagan el cribado del cáncer de cérvix?
-Ahora mismo la tasa de respuesta es del 45% y esperamos, con este nuevo modelo, poder cribar a más mujeres y tener la posibilidad de prevenir más cánceres. En España se diagnostican al año 1.957 mujeres al año y 814 fallecen.
-¿Sería bueno que las mujeres asumieran este cribado como ya tienen asumido el de cáncer de mama?
-Sí, sería lo ideal, porque, como decía al principio, es un cáncer fácilmente prevenible. Con el cribado podemos llegar antes incluso de que aparezca ninguna lesión. Si tuviéramos conciencia de su gran capacidad preventiva, la mayoría de mujeres accederían a hacerse la prueba.
-¿Aún se pierden oportunidades de prevención por la dejadez de las mujeres en acudir a revisiones ginecológicas?
-Sí, bastantes. Hay mujeres a las que no conseguimos acceder y que un día de repente vienen a consulta porque ya tienen síntomas. Y ahí ya llegamos muy tarde. Otras mujeres se confían, porque el virus es asintomático. Por eso, aunque tengamos pruebas que den negativo, hay que seguir haciéndolas periódicamente en los tiempos que recomendamos (cada cinco años). La autotoma ayudará especialmente a mujeres con movilidad reducida, con una situación laboral complicada, con algún antecedente de trauma sexual… Hay gente que no viene por vergüenza.
-¿Cada cuánto tiempo habría que hacer una revisión ginecológica?
-Cada cinco años a partir de los 30 si estás vacunada y siempre y cuando no tengas ningún síntoma.
-¿Cuándo se extenderá este cribado al resto de Asturias?
-Empezaremos en Laviada y luego, poco a poco y en función de cómo vaya aquí, la idea es expandirlo. No es algo nuevo en España, existe en otras comunidades y hay países, como Australia, Suiza o Perú, donde este sistema está muy implementado y con mucho éxito. Ojo: ante cualquier duda o miedo, las mujeres siempre pueden seguir pidiendo cita con su matrona. No es hacerse la autotoma y ahí quedaste de la mano de Dios.
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