28/03/2026 – 13:30 Actualizado: 28/03/2026 – 13:30

El recuerdo no entiende de aniversarios redondos, pero hay fechas que lo intensifican todo. Este fin de semana, la figura de Cayetana Fitz-James Stuart ha vuelto a ocupar un lugar central en la vida pública y privada de su familia. La aristócrata, fallecida en 2014, habría cumplido 100 años, y su hija, Eugenia Martínez de Irujo, ha sido una de las primeras en rendirle homenaje.

«Hoy cumpliría 100 años… Te quiero mamá. Siempre conmigo…». Con estas palabras, acompañadas de dos imágenes de su madre cuando apenas era una niña, Eugenia ha querido compartir con sus seguidores un recuerdo íntimo que habla de su vínculo. Las fotografías elegidas muestran a una Cayetana desconocida para el gran público, lejos de los focos y del personaje. La publicación, como era de esperar, no ha tardado en llenarse de reacciones de su círculo más cercano, entre ellos Narcís Rebollo, Carmen Lomana o Amaia Montero, que han querido sumarse a este recuerdo compartido.

El centenario de Cayetana Fitz-James Stuart ha activado toda una agenda de actos conmemorativos impulsados por la familia y la Fundación Casa de Alba. Entre ellos destaca la exposición ‘Cayetana: Grande de España’, instalada en el Palacio de las Dueñas, uno de los lugares más emblemáticos y personales para la duquesa. La muestra propone un recorrido por su vida a través de casi 200 piezas —desde obras de arte hasta correspondencia privada— que permiten reconstruir su dimensión pública y su universo más íntimo.

Un centenario que reactiva el legado de la duquesa de Alba

No es casual que el escenario elegido haya sido Dueñas, fue allí donde Cayetana pasó largas temporadas y donde terminó sus días, lo que convierte la exposición en una suerte de regreso simbólico a su refugio más querido. Eugenia, además, ha estado especialmente implicada en este proyecto, ejerciendo como comisaria y revisando archivos personales que le han permitido redescubrir a su madre desde otra perspectiva.

En los últimos días, la familia Alba ha protagonizado varios encuentros en torno a su figura, evidenciando que, más allá de diferencias pasadas, Cayetana sigue siendo un nexo de unión. En uno de los actos más recientes, celebrado en formato de ciclo de conferencias, se dieron cita personalidades como el expresidente Felipe González, el presidente andaluz Juanma Moreno Bonilla o el propio Cayetano Martínez de Irujo, uno de los principales impulsores de este centenario.

Eugenia y Cayetano Martínez de Irujo, Juanma Moreno Bonilla, Narcís Rebollo y Felipe González, en un homenaje a la duquesa de Alba. (Instagram)

Este último ha sido también el encargado de liderar otros proyectos vinculados a la efeméride, como la publicación de un libro sobre su madre o la promoción de un documental que repasa su trayectoria. Un conjunto de iniciativas que buscan fijar en el imaginario colectivo una imagen más completa de Cayetana: la de una mujer adelantada a su tiempo, con una fuerte personalidad y una capacidad poco común para moverse entre tradición y modernidad.

Más allá del mito: la madre

Sin embargo, en medio de esta batería de homenajes institucionales y culturales, el gesto de Eugenia destaca precisamente por lo contrario, por su sencillez. Frente a las exposiciones, los libros o los documentales, su publicación en Instagram funciona como un recordatorio de que, antes que icono, Cayetana fue madre. Y que ese lugar, el más íntimo de todos, es el que permanece intacto con el paso del tiempo.

Además del mensaje en su perfil, Eugenia ha compartido varias historias en las que recuerda a su madre y da visibilidad a la programación especial del centenario, incluyendo la exposición en Dueñas. Una forma de entrelazar lo personal y lo público que define bien su manera de gestionar el legado familiar.

El recuerdo no entiende de aniversarios redondos, pero hay fechas que lo intensifican todo. Este fin de semana, la figura de Cayetana Fitz-James Stuart ha vuelto a ocupar un lugar central en la vida pública y privada de su familia. La aristócrata, fallecida en 2014, habría cumplido 100 años, y su hija, Eugenia Martínez de Irujo, ha sido una de las primeras en rendirle homenaje.