Tras la exitosa convocatoria por parte de entidades ecologistas y pro caminos abiertos que tuvo lugar el pasado domingo en Raixa para pedir la apertura de los caminos públicos de Mallorca, ayer se sumó el colectivo de los ciclistas de montaña a esta reivindicación. La entidad Dret de Pas organizó una jornada en la plaza de Es Parc de Selva que contó con la asistencia de unos doscientos ciclistas, además de representantes de asociaciones, caballistas y ciudadanos para defender un acceso público a la Serra de Tramuntana y mostrar reticencias al anteproyecto de la ley de la Serra que está elaborando el Consell.
Josep Estopa, portavoz de Dret de Pas, alertó de que «el anteproyecto supone un cambio profundo en el modelo de relación entre la ciudadanía y el territorio. Consideramos que la nueva normativa introduce un sistema basado en la prohibición general, supeditada a la autorización previa, impone trámites burocráticos difíciles y genera duplicidades con la legislación vigente de caminos públicos, lo que puede derivar en una restricción efectiva del acceso social en la Serra de Tramuntana». En especial, a Dret de Pas les preocupa especialmente «la regulación de actividades como la bicicleta de montaña, que podría quedar limitada únicamente a los itinerarios expresamente autorizados por la administración, así como la exigencia de permisos escritos para circular por fincas privadas».

Desde Dret de Pas defienden que «los usos deportivos y recreativos son plenamente compatibles con la conservación del patrimonio y queremos recordar que no existen evidencia científicas que justifiquen restricciones generales a la bicicleta de montaña, porque los principales factores de erosión son naturales y la falta de mantenimiento. En todo caso, los usuarios de los caminos somos aliados en la conservación y vigilancia del territorio».
Durante la jornada también se instaló una mesa para la recogida de firmas en apoyo a las alegaciones que presentará la entidad a la ley de la Serra, así como otra campaña por la apertura del Camí de Passatemps, organizada por la asociación de vecinos de Palmanyola. Precisamente su portavoz, Joan Oliver, leyó un manifiesto en la concentración de Selva en el que sentenció que «la defensa de los caminos públicos abiertos es, en esencia, una reivindicación del derecho colectivo frente a los intereses particulares. Para proteger estos espacios es necesaria la colaboración entre la administración y la sociedad civil. Es imprescindible catalogar los caminos, señalizarlos y garantizar su accesibilidad».
Las entidades mencionaron también que es imprescindible que los ayuntamientos aprueben sus catálogos de caminos públicos para poder protegerlos y evitar que acaben cerrados por propietarios de fincas privadas.