Figura en las quinielas de todos los torneos de Grand Slams y muchas veces en las cuentas para el número uno mundial del ranking ATP. Desde hace mucho tiempo, de los tiempos del ‘Big 3’, del tapón formado por Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic, a tener que lidiar con el dominio del español Carlos Alcaraz y el italiano Jannik Sinner.
A sus 28 años ha recuperado el espíritu de aspirante al liderato en la clasificación y, sobre todo, ganar un Grand Slam. Siente que en 2026 ha llegado su oportunidad, después de un 2025 condicionado por los problemas físicos, por el vértigo que se apoderó de él cuando se vio a un paso del nº 1 a principios del curso anterior, durante la suspensión de Sinner.
El alemán Alexander Zverev ha ganado el oro olímpico, que no todavía la Copa Davis, ha sido ‘maestro’. Acumula 24 títulos en 40 finales. Jugador habitual en las rondas principales de los eventos más relevantes, ha acariciado tres veces una corona de Grand Slam.
No tuvo muchas oportunidades ante Jannik Sinner en el Open de Australia 2025, torneo el que hizo hace unos meses semifinales ante Carlos Alcaraz, en un duelo a cinco sets, como ya sucediera entre ambos en la final de Roland Garros 2024. En agosto de 2020 vivió su experiencia más amarga, la derrota ante el austríaco Dominic Thiem cuando dominaba dos sets y un break arriba en un US Open que debió ser suyo. Aún lo lamenta, aunque entonces pensaba que a estas alturas ya habría inaugurado su palmarés.
A estas alturas de su carrera ya es consciente de que «probablemente no batiré ningún récord» del tenis. No le preocupa, ya que «una de las pocas cosas que me importan es mejorar mi juego para ganar un Grand Slam. Ese es mi principal objetivo. Siento que soy capaz», dice Sascha Zverev.
Lo tiene claro: «Este año me siento diferente. Siento que puede suceder… y que va a pasar», señala seguro en una entrevista a Tennis Channel, antes de perder las semifinales de Miami contra Jannik Sinner, con quien no pudo, 6-3 y 7-6 (4). El italiano significó que «la diferencia estuvo en sólo dos puntos», y cayeron de su lado, como ha sucedido en las finales de Zverev en Grand Slam. Hasta ahora.
En 2025 todo fueron problemas, pero los considera enterrados. Superarlos significa un aliciente extra. «El año pasado estaba jugando mal. Estuve lesionado bastante. Cuando juegas con dolor y molestias todo el tiempo, cuando no te sientes libre en la cancha, es difícil jugar tu mejor tenis. Y la confianza baja, especialmente en los momentos difíciles, que son los que te tocan vivir en los Grand Slams», señaló. Ya en 2022 temió por su carrera, después de una grave lesión de tobillo, y se superó.