Antes de diciembre de 2026, las pinturas profanas de Sijena volverán a este monasterio aragonés en cumplimiento de la sentencia dictada por un juzgado de Huesca en 2016 y ratificada por el Supremo en mayo de 2025. Al menos esa es la previsión del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). El viaje de regreso lo harán 65 años después de ser arrancadas de su emplazamiento original, transferidas a un soporte de tela y montadas sobre una estructura de madera y yeso.