“Estaba en Nueva York compitiendo en el Abierto de Estados Unidos, un torneo muy importante, un Grand Slam y uno está centrado. Mi hotel estaba cerca de Central Park y aburrida en la habitación pensé en ir a dar un paseo por el parque. Salgo y en una de esas calles me lo cruzo caminando y de repente él se gira y me dice: “Buena suerte en el US Open”. Me quedé pensando “¡qué chico tan guapo! -ríe-. “A él le gusta el tenis, cuando me vio me reconoció y me deseó suerte, pero fue muy tímido. Y yo al verlo fue como “guau, hola ¿quién eres?” y empezamos a hablar. Y sí, surgió un flechazo. Yo no sabía nada de él y me gustó mucho que fuera de otro mundo, pertenece al mundo de la moda y el lujo. No forma parte del tenis y para mí fue algo importante, que no todo sea tenis en mi vida”. Así nos contaba Garbiñe Muguruza como conoció al hombre de su vida en las páginas de ¡Hola!, cuando anunció que se había comprometido, en mayo de 2023.
© VICTORIA MUÑOZGarbiñe Muguruza y Arthur Borges en la puerta de su casa
El encuentro fortuito con Arthur Borges, digno del mejor guion de una comedia romántica, tuvo lugar en agosto de 2021, cuando la campeona de Roland Garros y Wimbledon competía en las pistas de Flushing Meadows, y su vida cambió para siempre. La pareja se casó el 5 de octubre de 2024 y el pasado 19 de enero fueron padres por primera vez de Marcos, al que acaban de presentar en ¡Hola! Ha sido el momento que en Arthur también nos ha contado como vivió ese instante de cruzarse con la campeona de tenis, qué pensó y cómo reaccionó tras desearle suerte en el Grand Slam. Desvelamos el lado hasta ahora desconocido de una historia de amor de película, contado por el otro protagonista.
© garbimuguruzaGarbiñe Muguruza al anunciar el nacimiento de su primer hijo
© garbimuguruzaPrimeras imáges de Garbiñe luciendo embarazo
Arthur es mitad español y mitad finlandés, nacido en las islas Canarias, y se dedica al mundo de la moda y el lujo. Cuando ambos se conocieron por las calles de Manhattan, él trabajaba allí para Tom Ford dirigiendo una de las divisiones de la firma. “Todo pasó muy rápido”, nos cuenta. “Salí de mi oficina y en la misma calle, a 30 metros, había dos chicas sacándose fotos y como cinco metros antes de cruzármelas, la reconocí”, asegura.
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Arthur es un apasionado del tenis, deporte que además practica a diario, aunque en aquel entonces no seguía tanto el tenis femenino “aunque la había visto en la final del Open de Australia. Y en mi cabeza de manera muy rápida encajaron las piezas del puzle y pensé: “tiene que ser la tenista, porque estamos en la semana del US Open”. Al pasar por su lado “le deseé buena suerte: “Good luck at the US Open”. Y seguí caminando mientras pensaba: ¿No podías haberte inventado algo mejor que decir?” Sentí que me había quedado muy corto, lo suyo era haber dicho algo más. Entonces, me doy la vuelta, regreso y le digo: “Mira, soy muy fan del tenis. ¿Me podría hacer una foto contigo?”. Estaba muy nervioso. Ella intentaba darme un poco de charla, hacerme algunas preguntas, pero yo entré en pánico y dije “nada, nada, gracias, adiós”. Y me fui”, nos dice, entre risas, mientras mira a Garbiñe.
© VICTORIA MUÑOZArthur con su pequeño Marcos en brazos
© VICTORIA MUÑOZEsta semana la pareja nos presenta a su bebé
Todo podría haber quedado ahí, en un encuentro con un fan y punto. Pero el destino no quiso dar tregua. Y Arthur, arrepentido de no haber sabido reaccionar como le hubiera gustado, volvió a su casa mirando esa foto -hoy testigo en su casa del inicio de su historia de amor- “y la colgué en mi stories de Instagram y puse “Qué suerte haber podido conocer a una campeona de Gran Slam”. Pero cuando ella contestó a mi mensaje es que ¡no me lo creía! Estaba saltando y gritando en mi apartamento. Y el hecho de que me dijera que nos veíamos al día siguiente me pareció de película, fue para mí muy fuerte, muy sentimental”.
© GTRESSu historia de amor es de lo más romántica
A partir de ahí, hicieron de Central Park su punto de encuentro. En la pista Garbiñe sacaba todo su potencial y fiereza, y fuera de ella, entre tranquilos paseos y charlas, encontraba su lado más coqueto y romántico. “En cuatro meses me trasladé a Suiza, me quedé con mi apartamento de Nueva York un año y luego lo dejé porque lo nuestro era muy serio”, nos explica Arthur. “Yo no era una persona que creyera en el destino, soy muy pragmático en general en la vida, pero esta experiencia sí la viví como algo del destino. La verdad es que estaba en un momento de mi vida también en que me había divorciado dos meses antes y lo menos que estaba buscando era una nueva mujer. Siempre había querido ser padre, pero nunca había sentido la sensación de verdad, quizá porque no estaba con la pareja adecuada. Y dos semanas después de conocer a Garbiñe, recuerdo que ya sentía que quería tener hijos con ella” continúa, totalmente entregado a su bebé.
No todo ha sido idílico. Como en cualquier relación “también hemos tenido que aprender a vivir juntos y amoldarnos. Yo también entré un poquito más a su vida que ella a la mía, claro, porque tenía una carrera en el tenis y así lo decidimos. También fueron sacrificios, que ella se adaptara a tener una persona en su vida todo el tiempo. Porque como tenista, tienes que ser una persona muy egoísta también y pensar en ti misma. También ha sido mucho trabajo, pero hemos estado unidos y muy motivados para que esto funcione”, continúa.
© Victoria Muñoz
“Siempre hemos sido muy claros, nunca hemos dudado para nada de nuestras intenciones y de en qué dirección queremos ir, qué queremos hacer dentro de cinco años. Siempre hemos estado en el mismo barco”, añade Garbiñe, mientras escucha a su marido. “Ese 2021 se juntó que fue uno de los mejores años de mi carrera con encontrar el amor, algo que no estaba para nada en mis planes, porque estaba súper concentrada en el torneo. Sobre todo, que puedes conocer a alguien en la calle, sacarte fotos con fans es habitual, pero de ahí a que sea algo tan serio, que te enamores y te comprometas desde el primer momento, que sea amor a primera vista y tener la intuición de que es algo muy importante. Eso es lo que me sorprende, la puntería que tuvimos los dos en ese sentido”. Y cumplir el sueño de formar una familia ha sido el verdadero “match point” de la campeona, que a finales de abril se estrena como co-directora del Mutua Madrid Open junto a Feliciano López.