Era una oportunidad histórica para haber levantado la Copa. El Casademont Zaragoza acudió a Tarragona, a la presente edición del torneo, en un situación muy favorable tras haberse clasificado como cabeza de serie, lo que le proporcionaba un mayor descanso respecto a sus rivales, y además el Girona –uno de los principales favoritos– había claudicado a las primeras de cambio al desplomarse contra el Perfumerías Avenida en los cuartos de final.