Objetivo cumplido. Pablo Carreño estará en el sorteo del cuadro principal de Roland Garros. El tenista gijonés, alejado de la parte alta del ranking … ATP en los últimos meses, ha trabajado muy duro para tener otra oportunidad, una nueva ocasión de medirse a los mejores en un torneo único como Roland Garros. Los puntos obtenidos en los challenger han permitido al asturiano recuperar un sitio en el ‘top 100’ y ese es el primer paso para abrir la puerta de los grandes torneos. Carreño, a pesar de caer esta mañana en la final del Challenger de Alicante, saldrá mañana como el 86 ATP. Una clasificación que le garantiza ya su presencia en el bombo del gran torneo parisino.

Sabor agridulce, por tanto, para el gijonés que ayer no pudo repetir el triunfo de hace siete días en Murcia. Carreño se estrelló contra el brillante juego del andaluz Pablo Llamas, que terminó llevándose el duelo por 6-4 y 6-2 en apenas una hora y 23 minutos.

No llegó fresco de piernas el tenista forjado en el Grupo Covadonga. Son muchos partidos en las últimas dos semanas y sobre todo la intensidad del tramo definitivo en la cita alicantina, donde se vio obligado a remontar resultados adversos y resolver en el tercer set. La frescura de piernas sí la tuvo Llamas, que cierra el torneo sin haber cedido un set. Una triunfo que le permite, además, ascender hasta el puesto 151 de la ATP.

Carreño, después de conseguir su meta, puede permitirse ahora un descanso y no participará en el siguiente challenger del calendario que se disputará en Menorca.