Paul McCartney siempre mantuvo una postura clara sobre cómo quiere desarrollar su carrera en vivo. A diferencia de otros artistas consagrados, que optan por residencias estables en una misma ciudad, el ex integrante de The Beatles rechazó de forma explícita la idea de establecerse en Las Vegas, al considerar que ese tipo de shows representan un cierre simbólico para un músico.
Durante una entrevista con GQ publicada en agosto del 2020, Paul fue consultado por la posibilidad de imitar las residencias de Elton John y Bruce Springsteen. Fiel a su estilo, aseguró: “La idea está bien, pero creo que prefiero tocar con la banda para un público más grande, o incluso más pequeño; no me importan los clubes pequeños».
Acto seguido, el oriundo de Liverpool recordó que, en ese momento, hacía “un segmento en solitario en medio de mis conciertos y hacer un espectáculo entero así, no estoy seguro de que me apetezca. Podría ser demasiado trabajo”.
Finalmente, Macca dijo que durante toda su vida intentó “evitar” tocar en la mundialmente conocida capital del pecado y sentenció: “Definitivamente, no me atrae nada la idea. Las Vegas es el lugar al que vas a morir, ¿no? Es el cementerio de los elefantes”.