España ha dado un paso más en su «no a la guerra» de Irán y, según cuenta este lunes el diario El País, el Gobierno ha cerrado por completo el espacio aéreo a cualquier tipo de vuelo que participe directa o indirectamente en la operación militar que Estados Unidos e Israel lanzaron juntos contra Irán hace ya un mes.
Lo que ha hecho es ampliar los vetos: ni permite que utilicen para esta guerra las bases de Morón y de Rota, ni tampoco que sobrevuelen España aviones estadounidenses destinados en el marco de esta ofensiva en terceros países, incluidos Reino Unido o Francia. La decisión complica las operaciones del ejército estadounidense, que después de sondear a España, decidió no formalizar la petición de desplegar sus bombarderos en Morón.
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya deslizó la idea este pasado miércoles en su comparecencia en el Congreso. Avanzó entonces que afectaría a todos los vuelos, incluidos los aviones de repostaje. Solo hay una excepción: en una situación de emergencia sí autorizarían el paso o el aterrizaje del avión implicado. Ahora los bombarderos sortean nuestro espacio aéreo por el Estrecho de Gibraltar.
En una entrevista en Hoy por Hoy este lunes, el nuevo vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha asegurado que el cierre se enmarca en «la decisión de España de no contribuir en una guerra que va contra el derecho internacional».
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Cuerpo ha puntualizado, sobre la relación entre España y EEUU, que está «exactamente igual que antes de que estallara el conflicto» porque «se establece a nivel de la UE y viene determinada por los acuerdos a los que llega Europa». «Además, vamos a reforzar la presencia de instituciones en EEUU abriendo dos oficinas en Boston y Houston para ayudar a que nuestras empresas se implanten allí», ha añadido.