Amnistía Internacional acaba de advertir sobre los «graves riesgos» que corren los aficionados durante el Mundial de la FIFA 2026, especialmente en Estados Unidos, «un país que atraviesa una crisis de derechos humanos».
«Bajo la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos, que albergará tres cuartas partes de los partidos del torneo, está sufriendo una crisis de derechos humanos», subraya la organización en un comunicado emitido en apoyo del informe titulado ‘La humanidad debe prevalecer’.
«Esta crisis va de políticas migratorias discriminatorias, detenciones masivas y arrestos arbitrarios por parte de agentes armados y enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y otros organismos», según denuncia Amnistía Internacional. «A pesar del alarmante número de arrestos y deportaciones, ni la FIFA ni las autoridades estadounidenses han ofrecido garantía de que los aficionados y las comunidades locales estarán protegidos contra la discriminación étnica y racial, redadas indiscriminadas y detenciones y deportaciones ilegales», señala Steve Cockburn, director de Justicia Económica y Social de Amnistía Internacional.
La Copa Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio, contará con 48 selecciones, y 78 de los 104 partidos se disputarán en Estados Unidos.
Países como Irán, Senegal y Costa de Marfil podrían no contar con el apoyo de sus aficionados debido a las restricciones de viaje impuestas por la administración Trump, que hizo de la política antiinmigración la piedra angular de su segundo mandato.
Control de las redes sociales
Según la ONG, otros aficionados al fútbol se exponen a una «vigilancia intrusiva» de sus redes sociales con el fin de «buscar contenido antiestadounidense».
Además, «miembros de grupos LGBTQI+ en el Reino Unido y Europa han manifestado que su presencia es peligrosa durante el torneo», informa la organización de derechos humanos, que también expresa su preocupación por las restricciones al derecho a la protesta y a la libertad de expresión en México y Canadá.
«A tan solo 10 semanas del inicio del Mundial, el compromiso de la FIFA con un torneo en el que todos ‘se sientan seguros, incluidos y libres para ejercer sus derechos’ exige medidas urgentes para evitar que esta gran competición termine con un desenlace desafortunado», advierte Amnistía Internacional.