La sepsis, una disfunción orgánica aguda potencialmente mortal causada por una infección, es una prioridad de salud pública mundial, con aproximadamente 49 millones de casos y 13 millones de muertes relacionadas con la sepsis cada año. Además de ser mortal en la fase aguda, esta patología contribuye a la aparición y el empeoramiento de …

La sepsis, una disfunción orgánica aguda potencialmente
mortal
causada por una infección, es una prioridad de salud pública mundial, con
aproximadamente 49 millones de casos y 13 millones de muertes relacionadas con
la sepsis cada año. Además de ser mortal en la fase aguda, esta patología
contribuye a la aparición y el empeoramiento de problemas de salud física,
cognitiva y mental en muchos supervivientes. De ahí que la identificación y el tratamiento
precoces sean fundamentales para mejorar los resultados.

En la práctica clínica, el diagnóstico de sepsis y choque séptico debe basarse en una evaluación clínica holística, que puede variar según el entorno en función de los recursos locales, como la disponibilidad de pruebas de laboratorio, tal como se desprende de la actualización, por primera vez desde 2021, de las directrices, a nivel internacional, sobre el tratamiento de la sepsis en adultos. El nuevo documento brinda información sobre cómo abordar las situaciones caracterizadas por la incertidumbre, la ausencia de datos o la variabilidad clínica específica del contexto.

Las directrices, publicadas en ‘Critical Care Medicine’ y en la revista europea ‘Intensive Care Medicine’, constituyen un exhaustivo trabajo por parte de un panel diverso de expertos, muchos de los cuales proceden de países de ingresos bajos y medios, que son los que soportan la mayor carga de casos de sepsis en el mundo.

Principales aportaciones

Las iniciativas de mejora de la calidad pueden optimizar los procesos de atención de la sepsis y mejorar el impacto en la mortalidad. Además, la integración de un programa de mejora del desempeño para la sepsis, que incluya la detección de pacientes de alto riesgo y protocolos de tratamiento estandarizados, dentro de los programas existentes de uso racional de antibióticos, puede mejorar los resultados generales de los pacientes y optimizar el uso de antimicrobianos.

El tratamiento de la sepsis es considerado crucial en cuanto al tiempo, y para la mitad de los pacientes con sepsis transportados a hospitales en ambulancia, el período prehospitalario es oportuno para identificar la sepsis e iniciar la notificación y el tratamiento hospitalario. El uso de herramientas de detección prehospitalaria de sepsis para identificar a los pacientes con alto riesgo de sepsis y muerte relacionada con esta patología podría acortar el tiempo de tratamiento y mejorar los resultados clínicos. 

Deterioro cognitivo

Los pacientes que sobreviven a la sepsis a menudo sufren una amplia gama de síntomas de salud mental en los meses y años posteriores al alta hospitalaria. En el nuevo documento también se aborda el problema del deterioro cognitivo es frecuente entre los pacientes que sobreviven a la sepsis y constituye un factor determinante de las necesidades y los costos de atención tras la sepsis.

Se estima que el daño cognitivo irreversible tras una enfermedad crítica y la sepsis puede estar asociado a 40 horas semanales adicionales de cuidados informales proporcionados por los cuidadores, lo que equivale a un trabajo a tiempo completo. Por lo tanto, según los autores, es importante implementar estrategias para mejorar la función cognitiva después de dicha patología.

Dada la falta de evidencia de alta calidad sobre intervenciones para abordar esta complicación de la sepsis, se necesitan estudios que identifiquen terapias eficaces y viables dirigidas a la cognición para facilitar la recuperación cognitiva en adultos que sobreviven a la hospitalización por sepsis. Los investigadores deben priorizar la evaluación de la eficacia y la rentabilidad de las terapias dirigidas a la cognición tras la sepsis y el choque séptico.