Cada 31 de marzo se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, el tumor que más se diagnosticará en España en 2026. En concreto, se esperan 44.132 nuevos casos de cáncer colorrectal durante este año, muy por delante de otros tumores frecuentes. De ellos, cerca de 30.000 corresponderán a cáncer de colon y alrededor de 14.000 a cáncer de recto, confirmando una tendencia sostenida en los últimos años que convierte a esta patología en uno de los mayores retos de salud pública.

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Su impacto no solo se mide en incidencia, sino también en mortalidad. En 2024 fallecieron en España 10.424 personas por cáncer colorrectal. En hombres fue el segundo tumor con mayor número de muertes, solo por detrás del cáncer de pulmón, y en mujeres ocupó el tercer lugar, tras el cáncer de mama y el de pulmón. Son cifras que reflejan el peso real de esta enfermedad en el sistema sanitario y en miles de familias.

La dimensión del problema también se observa al analizar su distribución por sexos. En 2026, el cáncer de colon y recto será el segundo tumor más frecuente en hombres, con 26.477 nuevos diagnósticos, y el segundo en mujeres, con 17.655 casos, solo superado por el cáncer de mama. Además, uno de cada 20 hombres y una de cada 30 mujeres desarrollará este tumor antes de cumplir los 74 años, según estimaciones de especialistas.

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El cáncer cáncer colorrectal se sitúa entre los tumores más prevalentes a cinco años del diagnóstico en todo el mundo

A nivel mundial, el cáncer colorrectal se sitúa entre los tumores más prevalentes a cinco años del diagnóstico, dentro de un contexto en el que más de 49 millones de personas conviven con un cáncer reciente. En España, ya en 2020, era el tercer tumor más prevalente en hombres y el segundo en mujeres.

SUPERVIVENCIA DE HASTA UN 90 % CON UN DIAGNÓSTICO PRECOZ

Sin embargo, junto a estos datos preocupantes, se esconde un mensaje esperanzador: cuando el cáncer colorrectal se detecta en fases tempranas, la supervivencia alcanza el 90 %. El principal obstáculo es que, en sus primeras etapas, la enfermedad suele ser asintomática, lo que retrasa el diagnóstico si no se participa en los programas de cribado.

Un resultado positivo en un test de sangre oculta en heces no implica necesariamente la existencia de cáncer, pero sí la necesidad de realizar una colonoscopia

En España, el cribado poblacional se dirige a hombres y mujeres de entre 50 y 70 años mediante la prueba de sangre oculta en heces, una herramienta sencilla y no invasiva. Esta prueba permite detectar pequeñas cantidades de sangre que pueden proceder de pólipos o lesiones iniciales. Un resultado positivo no implica necesariamente la existencia de cáncer, pero sí la necesidad de realizar una colonoscopia.

La colonoscopia es la prueba clave en la lucha contra este tumor. No solo permite confirmar el diagnóstico mediante biopsias, sino que actúa como una auténtica herramienta preventiva, ya que durante la exploración pueden extirparse pólipos antes de que evolucionen a un cáncer. Actualmente se realiza con sedación profunda, por lo que el paciente no percibe molestias significativas durante el procedimiento.

FACTOR HEREDITARIO Y OTROS RIESGOS

En nueve de cada diez casos, el cáncer de colon o recto aparece de forma esporádica a partir de los 50 años. El 96% son adenocarcinomas que se originan en la mucosa intestinal y más del 90% no están asociados a síndromes hereditarios. Aun así, entre un 5 y un 10% sí tiene un componente familiar, por lo que los antecedentes personales y familiares, así como la presencia de pólipos previos o enfermedades inflamatorias intestinales como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, obligan a controles más estrechos y precoces.

Más allá de la edad y la genética, los hábitos de vida juegan un papel determinante. La inactividad física, la obesidad, el consumo elevado de carnes rojas y procesadas, el alcohol y el tabaquismo se asocian directamente a un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. En España, el 13,7% de la población adulta presenta obesidad y el 33,6% sobrepeso, mientras el consumo de frutas y verduras ha descendido en los últimos años. Frente a ello, el ejercicio físico puede reducir hasta un 30% el riesgo de padecer este tipo de cáncer.

En este contexto, la prevención y la detección precoz se convierten en las herramientas más poderosas. Ante síntomas como cambios persistentes en el hábito intestinal, sangre en las heces, dolor abdominal frecuente, hinchazón, pérdida de peso inexplicada o anemia ferropénica, los especialistas insisten en la necesidad de consultar y valorar la realización de una colonoscopia. Porque, aunque las cifras reflejan un impacto significativo, el cáncer de colon es, hoy por hoy, uno de los tumores con mayor capacidad de prevención y curación si se detecta a tiempo.

*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas
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