Redacción
El Grupo de Tratamiento de Tumores Digestivos (TTD) ha alertado de que España continúa lejos de los niveles de participación recomendados por Europa en los programas de cribado de cáncer colorrectal. Tras 12 años de implantación, la tasa se sitúa en torno al 43%, unos 20 puntos porcentuales por debajo del 65% establecido como objetivo en la Unión Europea (UE).
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Colon, que se conmemora cada 31 de marzo, los especialistas han insistido en la importancia de reforzar estos programas, ya que su impacto en la supervivencia es significativo. «Los programas de cribado pueden reducir la mortalidad por cáncer colorrectal entre un 30 y un 60%, dependiendo del tipo de prueba y la adherencia poblacional», ha destacado el Dr. Fernando Rivera, presidente del TTD y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander (Cantabria).
En este sentido, los oncólogos subrayan la necesidad de aumentar la participación para mejorar la detección precoz de uno de los tumores más prevenibles. «El cribado no es un trámite sanitario, sino una verdadera oportunidad de vida para toda la población», ha afirmado el Dr. Rivera, que ha agregado que «si el tumor se detecta a tiempo, el porcentaje de éxito en los tratamientos puede aumentar notablemente».
«El cribado no es un trámite sanitario, sino una verdadera oportunidad de vida para toda la población», ha afirmado el Dr. Rivera
El TTD ha señalado que la participación en los cribados presenta importantes diferencias entre comunidades autónomas. Mientras algunas regiones apenas alcanzan cifras cercanas al 30-35%, otras, como País Vasco y Navarra, se aproximan al 70%.
Por su parte, las mujeres intervienen más en estos proyectos de prevención del cáncer más frecuente en España, ante el que este especialista ha declarado que «el cribado funciona y los datos lo demuestran». Y explica que «tras la implantación del programa de test de sangre oculta en heces, se consiguió un incremento del 10% en el diagnóstico de este tumor después de dos años y una reducción de la mortalidad estandarizada por edad de cerca del 9% a los siete años de su implantación».
Ampliar la edad de cribado hasta los 74 años
Ante esta situación, el TTD ha reclamado ampliar los programas de cribado hasta los 74 años en todo el territorio nacional, en línea con las recomendaciones europeas. Una medida que algunas algunas comunidades autónomas Aragón, La Rioja, País Vasco y Castilla y León ya han comenzado a llevar a cabo de manera progresiva.
En cuanto al procedimiento, Rivera ha explicado que el test de sangre oculta en heces permite detectar posibles lesiones. «Si se aprecia sangre, se hace una colonoscopia, pero alrededor del 95% corresponden a pólipos o adenomas, lesiones que pueden eliminarse durante la colonoscopia antes de que evolucionen a cáncer». Además, ha recordado que, «cuando la prueba da negativo, se repite cada dos años», y ha insistido en que «cualquier persona que tenga más de 50 años debería participar en el cribado».
El TTD ha reclamado ampliar los programas de cribado hasta los 74 años en todo el territorio nacional
Avances en investigación y medicina personalizada
La investigación también juega un papel clave en la mejora de estos programas. La vicepresidenta del TTD y jefa del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Navarra, la Dra. Ruth Vera, ha señalado que los datos obtenidos de las pruebas inmunoquímicas fecales «podría utilizarse, si se avanza en la investigación, para aplicar estrategias adaptadas al riesgo, introduciendo umbrales determinados en función del sexo, la edad y los resultados de pruebas anteriores».
Por su parte, la Dra. Elena Elez, oncóloga médica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y miembro de la Junta del TTD, ha destacado los avances en el tratamiento del cáncer colorrectal gracias a la medicina personalizada. «La identificación de alteraciones moleculares como la mutación BRAF o la inestabilidad de microsatélites (MSI) ha permitido avanzar hacia tratamientos más personalizados en cáncer colorrectal».
Y ha agregado que «hoy, contamos con terapias dirigidas para tumores BRAF mutados y con inmunoterapia para tumores MSI, lo que ha supuesto un cambio importante en el pronóstico y en las opciones de tratamiento para los pacientes de cáncer colorrectal».
Desde el TTD han insistido en la necesidad de reforzar la concienciación y promover la participación en los programas de cribado como herramienta clave para reducir la mortalidad. En esta línea, han impulsado la campaña #Noesplatodebuengusto junto a una guía con recomendaciones dietéticas para fomentar la detección precoz y los hábitos de vida saludables.
