El ictus es la alteración de la circulación de la sangre en el cerebro, que hace que no llegue sangre y que, por tanto, las células cerebrales mueran. Alrededor del 80% de los ictus son isquémicos, es decir, provocados por el taponamiento de una arteria.
Existen tratamientos, como en el caso de la trombectomía mecánica, que solo son eficaces en las primeras horas de la enfermedad. Por eso es fundamental para la atención urgente avisar lo antes posible.