El Joventut murió en la orilla en Atenas en la pista del AEK (87-84) después de mandar durante casi todo el partido con el importante hándicap de las ausencias de Ante Tomic y Simon Birgander, por lo que deberá ganar el martes en Badalona para forzar el tercer partido y no quedarse fuera de la Final a Cuatro de la FIBA Champions League que tendrá lugar en el Olímpic badalonés.

AEK ATENAS, 87

AEK

87

84

JOVENTUT, 84

JOV

Alineaciones

(16+18+30+23): Frank Bartley (23), Dimitris Flionis (11), Vasilis Charalampopoulos (6), Keyshawn Feazell (2), RaiQuan Gray (14) -cinco inicial-, James Nunnally (19), Lukas Lekavicius (6), Greg Brown (2), Dimitris Katsivelis y Gaios Skordilis (4). (24+23+14+23): Ricky Rubio (13), Cameron Hunt (16), Miguel Allen (5), Yannick Kraag (8), Jabari Parker (12) -cinco inicial-, Henri Drell (12), Ludde Hakanson (6), Michael Ruzic (6), Adam Hanga (6) y Adrian Torres.

La empresa era muy complicada, pero el plan verdinegro funcionó muy bien en la primera parte, pero el equipo se estancó mucho en el tercer cuarto (30-14) y terminó cayendo con una gran actuación de RaiQuan Gray (14 puntos y 10 rebotes) y de un Frank Bartley que jugó una temporada en Valladolid en LEB Oro (23 puntos). Una pena.

Dani Miret planteó el partido de manera muy diferente sin pívots y optó por un equipo rápido y móvil, con el ansioso exazulgrana Jabari Parker como falso ‘cinco’ (1/8 en triples). Su único triple disparó a los verdinegros (2-8, min. 2:12) y otro de Charalampopoulos y el buen trabajo en la pintura de un RaiQuan Gray mucho más fuerte que sus defensores equilibraron el duelo (9-10, min. 4:08).

Ludde Hakanson se eleva ante la oposición de Dimitris Flionis

Ludde Hakanson se eleva ante la oposición de Dimitris Flionis / FIBA

Cada vez más en forma tras su larga ausencia, Michael Ruzic exhibió su talento con tan solo 19 años para jugar más como interior y sendos triples de Henri Drell y del exazulgrana Adam Hanga volvieron a distanciar a los badaloneses, que cerraron el primer cuarto con una amplia ventaja (16-24).

El segundo fue de control visitante, pese a un par de ‘arreones’ del conjunto heleno. Parker puso el +12 (21-33, min. 14:09), Gray dio aire a su equipo con cinco puntos (29-36, min. 16:13) y por fin ahí apareció el ‘martillo’ de Cameron Hunt para liderar muy buenos minutos de los catalanes (34-27 al descanso).

Sin embargo, el veterano Dragan Sakota arengó a sus jugadores en el vestuario y les pidió que ‘echasen’ de la zona a los interiores de circunstancias de la Penya. Dicho y hecho. El AEK tomó el control del partido y maniató a los jugadores verdinegros, que tardaron más de tres minutos en anotar y vieron cómo dos triples de Bartley equilibraban el electrónico (49-49, min. 25:27).

Un triple de Hakanson y otro de Hanga despertaron a una Penya a la que tampoco ayudaban los colegiados, con una falta clarísima de Gray en defensa sobre Drell que no señalaron y una en ataque que la transformaron en la cuarta del estonio. El caso es que los visitantes recibieron 30 puntos en 10 minutos y encaraban el último cuarto tres puntos abajo (64-61). Por cierto, que Jabari Parker fallaba un triple tras otro.

Bartley era una pesadilla y ya estaba en 18 puntos, cuando emergieron Ricky Rubio con un triple difícil y Jabari con un 2+1 y un gran rebote defensivo (68-69). Ahí tomó las riendas el joven Yannick Kraag con dos triples frente a un rival en el que Bartley seguía a gran nivel y se le unió el talentoso Nunnally con dos triples (81-82 a 1:10 del final).

Con 83-82 no entró el triple de Hanga y el partido se complicó mucho. Nunnally no perdonó desde el tiro libre y Ricky Rubio falló uno, por lo que el AEK mandaba por 85-83 con posesión a 10.3 del final y Bartley anotó sus dos tiros libres para irse a 23 puntos. El Joventut lo intentó, pero el tiro libre que lanzó a fallar Ricky acabó en manos griegas. 87-84.