Mariló Montero es estilo y personalidad y sus casas así lo reflejan. Si en Madrid ha creado un refugio de lujo y diseño en medio de la ciudad, en su espectacular casa de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) ha diseñado un oasis de serenidad, paz y bienestar. Un lugar al que siempre querer volver. «Su lugar en el mundo», así definía en ¡HOLA! la mismísima presentadora este hogar, que comparte con su exmarido Carlos Herrera, y que es el punto de encuentro con sus hijos, Rocío y Alberto. Con vistas a la playa, al río Guadalquivir y, de fondo, al Parque Nacional de Doñana, la vivienda es un auténtico paraíso.

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa en su espectacular casa de Sanlúcar de Barrameda© Jesús Cordero

Estilo Hamptons con toque mediterráneo

En noviembre de 2019, Mariló Montero abría a ¡HOLA! las puertas de su refugio en Cádiz, una casa cuya arquitectura exterior adelanta el diseño que esconden sus paredes. Desde fuera, la propiedad podría ser una de las mansiones que tanto hemos visto en las películas, situadas en Los Hamptons (Long Island, Nueva York) y que respiran lujo y elegancia. Sin embargo, se ha reinterpretado este estilo con un toque mediterráneo que nos acerca mucho más a su diseño y expresión. La elegancia clásica se traduce en una arquitectura luminosa, ordenada y abierta al exterior, y no es para menos, teniendo la playa a pocos metros de distancia. 

La simetría y el blanco como color predominante se mezclan con la balaustrada y las contraventanas oscuras, generando un clima de confort perfecto, típico de las casas costeras. Las columnas crean una transición fluida entre el exterior del jardín y el interior de la propiedad con un diseño depurado, pulido y con un punto hasta cinematográfico. 

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa espectacular en el jardín de casa de Sanlúcar de Barrameda. Risueña y descalza, la vemos al lado de las hamacas que están al lado de la piscina© Jesús Cordero

Estética natural y desenfadada

La madera y las fibras naturales se adueñan del mobiliario exterior. Así pues, se envuelven con el entorno, creando una sensación de descanso y relajación visual, donde todo se integra a la perfección en una especie de lujo relajado, que huye de la ostentación. Inspirado en los grandes resorts, el jardín se transforma en un auténtico refugio; la simbiosis entre madera y el color blanco de los textiles es una apuesta por un espacio abierto y sereno, un estilo de vida pensado en la serenidad y el bienestar.

De estilo rústico, se sitúa detrás de la paradisíaca piscina un porche para los encuentros y celebraciones familiares. El tejado, de fibras naturales, tipo paja, y la estructura de madera evocan una estética casi tropical, que rompe con la arquitectura más pulida de la casa. Sillas de líneas abiertas y una mesa amplia de comedor refuerzan la idea de espacio informal, pensado para desconectar sin salir de casa.

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa con un precioso jersey azul de punto, abrazando las rodillas en un sofá del jardín de casa en Sanlúcar© Jesús Cordero

Un rincón de ensueño en el jardín

El amplio jardín ha permitido diseñar varios espacios distintos. En la imagen, vemos a Mariló en un salón exterior de inspiración contemporánea, donde la funcionalidad es la protagonista. Para el sofá, de líneas rectas y proporciones generosas, se apuesta por los tonos grises y crudos, que aportan uniformidad y calma visual. Aquí, el diseño no busca destacar por elementos individuales, sino por la coherencia del conjunto: materiales honestos, gama cromática contenida y una distribución pensada para crear un espacio habitable, fresco y perfectamente integrado en el jardín.

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa con un vestidazo negro y boyas cowboy apoyada en el suelo de barro de su casa, en un jardín de inspiración mozárabe con flores violetas en el techo © Jesús Cordero

Inspiración andaluza: cal y buganvilla

La espectacular entrada a la casa presenta una estética tradicional con fuertes raíces andaluzas. El arco de medio punto, enmarcado por muros encalados, actúa como eje compositivo y remite directamente a la arquitectura histórica del sur, mientras que el suelo de barro cocido refuerza ese vínculo con lo artesanal y local. 

La buganvilla adquiere un gran protagonismo, envolviendo la entrada; aporta color, movimiento y naturalidad. Como es típico en los patios andaluces, la buganvilla no es solo un elemento más de la decoración, sino que tiene un efecto de unión entre el exterior y el interior. Sin duda, genera una experiencia visual y sensorial. 

El equilibrio entre los materiales nobles y la vegetación viva no solo recibe, sino que anticipa el carácter de la vivienda: luminosa, arraigada y profundamente conectada con su entorno.

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa delante de una puerta, de estilo árabe, con un vestido largo negro con aperturas en la cintura y unos preciosos zapatos negros con hebilla de diamantes© Jesús Cordero

Historia, artesanía y arte

Siguiendo con las marcadas raíces de la zona, destacar este arco de gran fuerza estética. Se trata de una pieza antigua que actúa como un marco escenográfico dentro de la casa. Tallado y policromado como motivos florales y detalles artesanales, introduce un aire exótico, rompiendo con las líneas tradicionales del interior. 

Este elemento arquitectónico no solo separa estancias, sino que construye atmósfera. Bajo su silueta, el espacio adquiere un aire más íntimo y sugerente, con ese equilibrio entre tradición y estilo personal que define toda la vivienda. 

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa en el sofá mostaza del salón de casa en Sanlúcar, donde se aprecia un gran estilo de decoración con muebles de diseño, arreglos florales llamativos y una máquina de coser antigua© Jesús Cordero

Piezas con carácter

Desde la máquina de coser antigua a la puerta con arco o la mesita baja donde se apoyan las impresionantes flores… todo en su conjunto es toda una declaración de intenciones. Una mezcla de piezas con carácter que guardan una historia detrás. El sofá en un vibrante color verde lima es el eje visual, aportando frescura y energía a la estancia. Los textiles están escogidos con mimo, cada uno tiene identidad propia. Los potentes detalles ornamentales y el arreglo floral refuerzan aún más la atmósfera cuidada pero natural. 

En general, en el salón convive lo actual, lo moderno con lo heredado, cada elemento tiene su lugar. La máquina de coser antigua introduce un guiño vintage lleno de personalidad, mientras que las piezas auxiliares y los acentos decorativos aportan profundidad y riqueza visual. La paleta cromática, atrevida, pero bien medida, consigue que el espacio resulte dinámico, sofisticado y, al mismo tiempo, cercano.

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa descalza en la cocina de su casa en Sanlúcar, en la estancia destacan las decoración que aporta color gracias a las frutas y las flores© Jesús Cordero

Una cocina relajada

La luz natural es la gran protagonista de la cocina relajada de Mariló Montero, gracias al mobiliario de color blanco total y el acceso directo al jardín. Con una estética muy cuidada, casi de cocina de revista, el mobiliario de madera aporta estructura al conjunto, mientras que el gran ventanal suaviza el ambiente. Como eje central, la isla, amplia y despejada, que invita a los momentos más familiares y distendidos. 

El carácter de la cocina se construye a partir de una mezcla muy acertada de piezas con historia y elementos prácticos. Los utensilios colgados, la vajilla a la vista y los detalles decorativos —como las cestas, las flores o las piezas cerámicas— aportan una sensación de naturalidad muy buscada, alejándose de espacios excesivamente perfectos para apostar por una estética más auténtica y personal.

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Logo ¡HOLA!Mariló Montero posa relajada con vaqueros, botas cowboy y camiseta negra sentada en su despacho en la casa de Sanlúcar de Barrameda© Jesús Cordero

Diseño contemporáneo y carácter personal

Mariló Montero escribió en esta paradisiaca vivienda su primer libro, La Maestra, publicado en 2019. Y no es para menos, pues el moderno despacho que ha diseñado en su hogar, invita a la concentración gracias a la estética depurada, donde el orden visual es el gran protagonista. La mesa, de líneas rectas y acabado claro, organiza el espacio con orden y ligereza visual, mientras que la ausencia de elementos superfluos refuerza esa sensación de calma y claridad. 

El contraste lo aporta la silla de madera, que introduce un matiz más orgánico y rompe con la sobriedad del conjunto, aportando textura y carácter. A su alrededor, los libros, las piezas decorativas y el arreglo floral suavizan la composición, evitando que resulte fría y añadiendo un toque personal y vivido. Todo está pensado para equilibrar lo práctico con lo estético.