Samsung vuelve a tocar una de esas pequeñas libertades que muchos usuarios daban por hechas en sus Galaxy. La actualización de seguridad del mes de marzo de 2026 está empezando a bloquear el uso de fuentes personalizadas no oficiales, una función muy querida por quienes llevaban años tuneando el aspecto del sistema con apps como zFont.

El detalle importante es que no hablamos de un fallo sin más, sino de algo completamente deliberado. En el boletín oficial de Samsung aparece la vulnerabilidad CVE-2026-20989, descrita como un problema de verificación de firma criptográfica en los ajustes de las fuentes.

Según lo informado por la propia compañía surcoreana, ese fallo permitía a atacantes usar fuentes personalizadas, y el parche agrega una verificación más estricta. En otras palabras, el sistema ahora comprueba mucho mejor qué paquetes de fuentes acepta y cuáles no.

Samsung cierra la puerta a las fuentes no oficiales

Los reportes empezaron a multiplicarse justo después del despliegue del parche de marzo. Muchos usuarios han comprobado que sus fuentes personalizadas se restablecen solas o, peor todavía, quedan inutilizadas si cambian a otra tipografía y luego intentan recuperarlas. También se ha confirmado que zFont 3 ya no da soporte a One UI 8.5 sin root, lo que deja a mucha gente sin la vía más cómoda que venían usando hasta ahora.

El parche de seguridad de marzo resuelve un agujero de seguridadEl parche de seguridad de marzo resuelve un agujero de seguridad

Lo curioso es que no todas las fuentes desaparecen. Las comprobadas de manera legítima a través de la Galaxy Store siguen funcionando, porque el nuevo sistema parece aceptar solo fuentes firmadas por Monotype, el proveedor oficial de Samsung, o por claves internas de la propia marca. Básicamente, Samsung no ha eliminado fuentes personalizadas en general, pero sí ha cerrado casi por completo la puerta a las no oficiales.

Esto justamente encaja con una tendencia cada vez más notoria en la compañía. Por un lado, Samsung prepara móviles cada vez más potentes, con mejoras importantes como las que ya empiezan a sonar para el futuro Galaxy S27 Ultra o incluso para el Galaxy S28. Pero, al mismo tiempo, parece estar dispuesta a controlar mucho más el ecosistema y a recortar ciertas opciones que durante años han atraído a los usuarios más aficionados a personalizar su móvil Android.

Para quienes ya tengan una fuente personalizada, la recomendación que circula en diversos foros es bastante simple: si actualizas, no toques los ajustes de fuente. Algunos usuarios han conseguido conservar la que ya tenían puesta, pero si cambian a otra, luego no pueden volver atrás. Y por ahora ni Smart Switch ni la restauración desde la nube parecen servir como atajo.

En el fondo, el golpe no va a afectar a todo el mundo. Mucha gente cambia la fuente del móvil. Pero para quienes sí lo hacían, este es uno de los pequeños recortes que escuecen más de lo que parece. Porque una cosa es mejorar la seguridad, y otra hacerlo llevándote por delante una de las funciones favoritas de los más maniáticos de la personalización.