Las neoplasias neuroendocrinas pancreáticas (pan-NEN) son tumores raros, que representan del 2 % al 3 % de todas las neoplasias pancreáticas, pero su incidencia ha ido en aumento debido a los avances en las técnicas de diagnóstico por imagen. Dentro de esta variedad, los insulinomas son los tumores neuroendocrinos pancreáticos funcionales …


Las neoplasias neuroendocrinas pancreáticas (pan-NEN) son tumores raros, que representan del 2 % al 3 % de todas las neoplasias pancreáticas, pero su incidencia ha ido en aumento debido a los avances en las técnicas de diagnóstico por imagen.

Dentro de esta variedad, los insulinomas son los tumores neuroendocrinos pancreáticos funcionales más comunes. Aproximadamente, el 7% de ellos se presentan como malignos, con metástasis hepáticas o en los ganglios linfáticos y un mal pronóstico clínico. Estos tumores del páncreas se caracterizan porque liberan insulina en exceso. Incluso los tumores pequeños suelen ser peligrosos, ya que pueden provocar descensos bruscos del nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia), causando mareos, dolores de cabeza, fatiga e incluso convulsiones. En la mayoría de los casos, la cirugía es el tratamiento principal y más eficaz para este tipo de tumor. 

El problema que presentan es que ni su diagnóstico y su tratamiento son siempre sencillos. La localización precisa de las lesiones secretoras de insulina entre múltiples tumores sigue siendo un reto clínico. En algunos pacientes, especialmente en aquellos con metástasis, pueden presentarse múltiples tumores simultáneamente, algunos de los cuales secretan insulina y otros no. Si bien las pruebas de imagen y la tinción de insulina pueden confirmar la producción excesiva de insulina, los especialistas no pueden determinar con certeza qué tumor o tumores son responsables de la hipoglucemia.

Un equipo de investigación, liderado por el profesor adjunto Go Ito del Departamento de Gastroenterología y Hepatología del Centro de Medicina Personalizada para el Envejecimiento Saludable del Instituto de Ciencias de Tokio (Japón), decidió enfrentarse a este desafío, llevando a cabo un estudio cuyos resultados se han publicado en la revista ‘Cellular and Molecular Gastroenterology and
Hepatology’.

Para llevar a cabo su trabajo de investigación crearon un biobanco de muestras de insulinoma y cultivaron organoides a partir de tejidos de pacientes. Luego, realizaron análisis de expresión génica a gran escala, incluyendo secuenciación masiva de ARN, secuenciación de ARN de célula única, PCR cuantitativa e inmunohistoquímica.

Los resultados obtenidos revelaron que los insulinomas presentaban cambios significativos en los genes implicados en la maquinaria de secreción de insulina, en lugar de los de la producción de insulina en sí. En síntesis, los tumores no producían más insulina, sino que la liberaban de forma inadecuada. 

Al respecto, los investigadores descubrieron que el gen DOCK10 (dedicator of cytokinesis 10) destacó especialmente al expresarse de forma intensa y específica en células tumorales secretoras de insulina y no en tejido pancreático normal ni en otros tipos de tumores pancreáticos. En concreto, pudieron observar que DOCK10 activa una vía de señalización que involucra a Cdc42, una proteína que ayuda a regular la exteriorización de la insulina (exocitosis). Al bloquear esta vía con un inhibidor de Cdc42, la hipersecreción de insulina disminuyó en células de insulinoma, en organoides de insulinoma humano y en modelos tumorales trasplantados a ratones.

«Nuestros resultados sugieren que DOCK10 podría servir como marcador diagnóstico para lesiones secretoras de insulina y como posible diana terapéutica en el insulinoma. Proporciona información mecanicista que podría orientar futuras estrategias para el diagnóstico de precisión y el tratamiento de los tumores neuroendocrinos pancreáticos», explicó el prof. Ito.

En definitiva, este trabajo arroja luz sobre los mecanismos biológicos únicos que se encuentran en los insulinomas, allanando el camino para técnicas de diagnóstico más precisas y tratamientos específicos para estos tumores pancreáticos poco frecuentes.