La proyección de la Final Four de la Champions resulta más o menos familiar para los aficionados del Unicaja, que ven caras conocidas por todos … lados a estas alturas del campeonato. La fase final del torneo, de terminar la cosa como ha comenzado, sería casi igual que la de la pasada edición, sólo con una novedad: el Unicaja, el Tenerife y el AEK ganaron los primeros partidos de sus series de cuartos de final, mientras que el Rytas, que se despidió en el ‘Top 16’ de la pasada edición, golpeó primero frente al Nymburk y pone medio pie en la final a cuatro que se disputará en Badalona.
Sin sorpresas, por otro lado, porque todos figuraban en la nómina de favoritos. El Unicaja se impuso al Alba Berlín (72-69), el AEK al Joventut (87-84), el Tenerife al Galatasaray (, finalista el pasado año, tomándose la revancha por 84-83) y el Rytas al cuadro checo. Todos, además, con un denominador común: hicieron valer el factor cancha, ganando en casa y dejando la serie encarrilada cara a la próxima semana, cuando les toque visitar a sus contrincantes. Los lituanos fueron los que vencieron con más solvencia, pues los otros tres choques se decidieron por la mínima. Cuestión de detalles.
Estos parciales, además, invitan a ser optimistas, aunque la cosa no esté ni mucho menos resuelta. Las estadísticas, que no dejan de ser eso mismo, y la historia de la competición son claras: la mayoría de las series se terminan decantando por el equipo que golpea primero. Este formato de eliminatorias fue implementado hace cuatro años, en 2022. Desde entonces se han disputado 16 series, de las cuales 13 se han resuelto a favor del equipo que comenzó ganando. En números, más del 80% de los 1-0 han terminado siendo determinantes.
No lo tendrá fácil el Unicaja en Berlín, donde se encontrará una atmósfera hostil y a un equipo bien trabajado, aunque cuenta con la relativa tranquilidad de contar con dos oportunidades más para sellar su billete a la Final Four de Badalona. Bicampeón y rey contemporáneo de la competición, se presente como el rival a batir pese a no pasar por su mejor momento, debido a las lesiones que dejan mermado al equipo y a una plantilla debilitada respecto a la que ha llevado al Unicaja a lo más alto en las últimas dos campañas.