En el competitivo tablero gastronómico madrileño siempre hay sitio para una sorpresa. Y esta vez llega firmada por un gigante global que ha decidido abrir su propio restaurante. PepsiCo aterriza en la restauración con Pilla Tortilla, un concepto que gira en torno a uno de los platos más icónicos del recetario nacional, pero con las patatas Lay’s cmo ingrediente y protagonista.
La multinacional refuerza así su presencia con la apertura de dos locales en Madrid, los primeros del grupo bajo esta fórmula. Bajo el nombre de Pilla Tortilla, este nuevo negocio se reparte entre dos ubicaciones con planteamientos distintos. Por un lado, un bar restaurante en la calle Fuencarral, pensado para disfrutar con calma. Por otro, un espacio en Corredera Baja de San Pablo centrado en el formato take away, ideal para quienes buscan algo rápido sin renunciar al sabor.
La propuesta gastronómica se construye alrededor de la tortilla española elaborada con patatas Lay’s, reinterpretada en distintos formatos. En su menú se puede degustar en formato pincho, bocadillo o tortilla entera. A partir de esa base, la carta invita a jugar con combinaciones y toppings que aportan un giro creativo al clásico.
Entre las propuestas figuran combinaciones como la marinera, con boquerones y patatas Lay’s; la serrana, que incorpora salmorejo de Alvalle; o la mallorquina, con sobrasada, brie y miel. A ellas se suman otras versiones como la brava, con torreznos, o la ranchera, con carne deshilachada.
La experiencia, sin embargo, no se limita a la tortilla. La carta se completa con entrantes pensados para compartir —patatas aliñadas, mejillones en escabeche o gildas—, además de guarniciones y tres postres.
Detrás del concepto hay un trabajo técnico avalado por el chef Miguel Carretero, del restaurante Santerra, que ha participado como consultor en la validación de la receta y el desarrollo culinario del proyecto.
Además, si algo parece empujar a esta nueva compañía a ser una de las más frecuentadas de la capital, esto es el precio de su propuesta, pues la carta está pensada para adaptarse a distintos momentos de consumo. El pincho de tortilla se sitúa en 3,90 euros, el bocadillo en el doble, y la tortilla entera en 18 euros.