Cuando el mercado atraviesa fases de turbulencia como la actual, marcada por la guerra en Irán, conviene ampliar el foco y mirar más allá del corto plazo. Analizar el comportamiento de los fondos de inversión en periodos largos permite evaluar mejor la capacidad de los gestores para generar rentabilidad, aunque sin olvidar que los resultados pasados no garantizan los futuros. En este contexto, tener una referencia clara resulta fundamental para calibrar las expectativas. La bolsa estadounidense, representada por el S&P 500, ha ofrecido históricamente en torno a un 7% al año, ya descontada la inflación. Este nivel de rentabilidad es, además, el necesario para duplicar una inversión en aproximadamente una década gracias al interés compuesto. Y sirve para poner en perspectiva, también, qué puede considerarse un buen resultado a largo plazo.
De los más de 1.500 fondos de renta variable en euros disponibles para su comercialización en España, el 45% supera este test, al haber logrado una rentabilidad anual del 7% o más en la última década, según datos de Morningstar. Y ello a pesar de un periodo especialmente convulso, marcado por episodios como la pandemia del Covid, la guerra en Ucrania y las fuertes caídas del mercado en 2022, a raíz del ajuste de los tipos más rápido en la historia de los bancos centrales, o el actual conflicto en Irán. A pesar de cada momeno de tensión, el balance que dejan las bolsas en estos diez años es claramente positivo. En ese intervalo, la mayoría de los grandes índices bursátiles también supera el listón del 7% anualizado, con algunas excepciones, como la bolsa china, que se queda rezagada respecto a otros índices con una rentabilidad anualizada del 5,73%.
Por citar algunos ejemplos, en el caso de la bolsa europea el Euro Stoxx 50 ha registrado una rentabilidad anualizada del 9,93%, que es inferior a la del mercado estadounidense, que alcanza el 12,49% si se toma como referencia el Dow Jones. Sin embargo, el verdadero protagonista de este periodo ha sido el Nasdaq 100, el índice tecnológico, cuya rentabilidad anualizada se ha disparado hasta un impresionante 19,22%, destacando con claridad sobre el resto.
Este liderazgo no es casual. La tecnología se ha consolidado como el gran motor de las bolsas en los últimos años, impulsada en gran medida por el auge de la inteligencia artificial. Como consecuencia, muchos de los fondos más rentables de estos últimos diez años comparten un enfoque temático centrado en este sector, (ver gráfico) aunque también han brillado otras estrategias que han sabido adaptarse a este entorno cambiante.
Tres fondos ganan un 20% al año o más
De todos los fondos a la venta en España, tres logran rentabilidades anualizadas del 20% o más en un periodo de diez años. Las mayores las consigue Multipartner Konwave Gold Equity, un fondo que ofrece una exposición muy pura a las empresas mineras, con un track record largo, una gestión activa de verdad y una capacidad histórica de batir al benchmark en periodos amplios, que obtiene una rentabilidad anualizada del 21,59% en la última década, según datos de Morningstar. El fondo ha combinado años brillantes con ejercicios más duros, con caídas del 18% en 2015, o superiores al 27% en 2018, lo que significa que puede generar mucha alfa en mercados favorables, pero también hay que estar dispuesto a asumir curvas en periodos de inestabilidad.
Este producto, gestionado por la gestora suiza Konwave, especializada en renta variable de recursos naturales y en especial de mineras de oro y metales de transición, busca crecimiento de capital a largo plazo invirtiendo en empresas de pequeña y mediana capitalización, sin restricciones, incluyendo a empresas en fase de exploración y desarrollo. Trata de identificar compañías con potencial de crecimiento que cotizan a valoraciones razonables y aún no son plenamente reconocidas por el mercado
Según la última ficha disponible, a cierre de febrero, las 10 principales posiciones incluyen a Alamos Gold, Equinox Gold, Endeavur Mining Corp., Pan American Silver, Dundee Precious Metal, Coer Mining, AngloGold Ashanti, Resolute Mining y B2Gold. Por países, la ficha mostraba una exposición muy dominante a Canadá (56,8%), seguida de Australia (16,8%) y Estados Unidos (8,9%).
Hay que tener en cuenta que, después de un 2025 espectacular para el oro y las mineras, con el inicio de la guerra en Irán se ha producido un giro brusco, con caídas en los metales preciosos ante un dólar más fuerte, y la previsión de subida de tipos por el alza de la inflación, que ha elevado la rentabilidad de los bonos y ahora son más atractivos.Todo ello ha frenado las compras.
Otro de los fondos que obtiene una rentabilidad superior al 20% invierte también en metales preciosos. Se trata de Bakersteel Global Precious Metals y obtiene una rentabilidad anualiazada del 20,68% en la década. Es otra opción sólida para ganar exposición a acciones de compañías de metales preciosos y es también de gestión activa. Como sucedía en el caso de Konwave, Baker Steel es una boutique especializada en recursos naturales y metales preciosos, es decir, que tiene credenciales en el nicho. A cierre de febrero, sus diez mayores posiciones estaban construidas en Anglogold Ashanti, OceanaGold, Barrick Mining, First Majestic Silver, Sibanye Stillwater, Endeavour Mining, Equinox Gold, Pan American Silver y Newmont Corp.
El tercer fondo en cuestión que alcanza más de un 20% de rentabilidad anualizada en la década es Polar Capital Global Technology R, que ofrece un 21,22% anualizado. Este vehículo es uno de los grandes clásicos de tecnología global en Europa. Adopta un enfoque centrado en el crecimiento, con un sesgo hacia compañías de pequeña y mediana capitalización, pero también invierte de forma selectiva en grandes empresas. Actualmente su cartera tiene una gran exposición a semiconductores y también un peso relevante en el área de hardware tecnológico, almacenamiento y dispositivos periféricos. Entre sus principales posiciones se encuentra Nvidia, TSMC, Alphabet, Broadcom, Samsung Electronics, Meta, Corning, Apple, Lumentum Holding y Advanced Micro Deviced.
Como sucede con los metales preciosos, la tecnología también ha frenado en bolsa, tras años de fulgurantes subidas, al calor de la carrera por la inteligencia artificial, y el Nasdaq 100 corrige alrededor de un 6% este año, más que el Dow Jones o el S&P500.
A los tres fondos mencionados sigue otra batería de productos específicos para invertir en tecnología o materias primas en cuanto que destacan también por su rentabilidad anualizada a 10 años (ver gráfico). Entre ellos hay productos de gestoras españolas, como Mutuafondo Tecnológico, que despunta con un rendimiento anualizado del 16,16%, Caixabank Comunicación Mundial Estándar, que ofrece otro 15,91%; Bankinter EE.UU. Nasdaq 100 R, con un 14,89% o Rural Tecnológico RV Estándar, que ofrece otro 14,85% anualizado.
¿Otras estrategias diferentes que se cuelen entre los fondos más rentables de la década? Robeco Smart Energy M2-EUR Cap, con un 15,26% anualizado. Es una manera de invertir en la transición energética global hacia energías más limpias, en vez de comprar energía tradicional. Se trata de un fondo temático, de gestión activa, que apuesta por las empresas que posibiliten la electrificación y descarbonización de la cadena de valor energética, incluyendo tecnologías renovables, redes inteligentes, almacenamiento de energía y soluciones de eficiencia energética para los sectores de la construcción, el transporte, la industria y el big data. Entre sus principales posiciones se encuentran Vertiv Holdings, Quanta Services, Lumentum Holdings, Infineon Technologies y SSE.
También aparece en la lista de los más rentables a largo plazo un fondo de renta variable europea que pone el foco en Italia (Lemanik SICAV High Growth Cap), u otro que invierte principalmente en acciones estadounidenses de gran y mediana capitalización con buenas perspectivas de crecimiento (DWS US Growth LD).

Si se busca una estrategia de renta variable global, la más rentable a una década es la de la gestora española La Muza, La Muza Inversiones Sicav, que ha generado una rentabilidad anualizada del 14,03% en este periodo. Este vehículo cuenta con unas 50 inversiones repartidas por toda Europa, Latinoamérica, EE.UU. y Asia. A cierre de febrero, y según datos recogidos por Morningstar, la primera posición del fondo estaba en Zegona, que representa un 10% de la cartera; seguido de Atalaya Mining, Internacional Petroleum, Rovi, Repsol y Sacyr. En conjunto, la cartera está más expuesta a Europa que a Estados Unidos, pero también destina cerca de un 10% a la renta variable de Reino Unido y otro 2% a la bolsa de Latinoamérica.
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