Se ha convertido en un lugar común decir que los ETF están ganando terreno en la industria de inversión. Pero es una realidad que cada día se confirma más. En Estados Unidos hace tiempo que han sobrepasado por volumen patrimonial a los fondos de inversión tradicionales, entre otros factores por las ventajas fiscales que conllevan este tipo de vehículos. En Europa todavía se encuentran muy por debajo, pero los flujos netos son continuos, incluso en los peores momentos de mercado. De los más de 16 billones de euros que manejan los fondos en el Viejo Continente, casi 3 billones se encuentran ya en fondos cotizados.

En países como Alemania el éxito de las cuentas de ahorro e inversión ha propiciado la expansión de los ETF en los últimos años, donde la extraordinaria revalorización de las grandes compañías tecnológicas sirvió de gancho para atraer a numerosos inversores a la bolsa mediante vehículos de bajo coste que permitían indexarse a Wall Street. Pero la renta variable global y la europea, como demuestran los últimos datos de captaciones, también consiguen flujos de dinero.

Los ETF se caracterizan, aparte de su reducido precio, por la transparencia de la cartera y la liquidez. Y cuanto mayor es un fondo cotizado más fácil resulta para un inversor entrar y salir en cualquier momento, y más economía de escala consiguen las gestoras. En las categorías más demandadas, como la de renta variable norteamericana, existen ya fondos cotizados en EEUU que manejan cientos de miles de millones de dólares de patrimonio, por lo que las firmas pueden permitirse reducir la comisión a la mínima expresión para atraer a más inversores minoristas e institucionales.

Y este fenómeno se está reproduciendo en Europa, donde las firmas de inversión tienen como principal objetivo incrementar su volumen patrimonial para mantener y ganar más cuota de mercado, entre otras razones para hacer frente a las grandes firmas norteamericanas como BlackRock, Vanguard o State Street. De hecho, de las diez gestoras con más volumen patrimonial en ETF en el Viejo Continente, cinco son de Estados Unidos, con la firma presidida por Larry Fink a la cabeza, con 1,15 billones de euros. Le siguen la francesa Amundi y la alemana DWS, con 360.100 y 290.800 millones respectivamente.

En los últimos años las firmas europeas han ido reduciendo el coste de sus fondos cotizados de forma progresiva hasta aproximarlos a un precio que ya se encuentra en numerosos fondos cotizados por debajo del 0,05%, situándose incluso en el 0,03%, alineándose con las gestoras norteamericanas en los ETF de bolsa de EEUU.

Pero la guerra por ofrecer los costes más reducidos en vehículos core continúa. La última firma en hacerlo ha sido Invesco, que acaba de rebajar la comisión del Invesco MSCI World ETF al 0,05%, que de esta forma establece el mismo precio para los productos indexados al MSCI USA el S&P500 y el Euro Stoxx 50, los principales índices globales. DWS también rebajó la comisión de varios de sus fondos cotizados recientemente, entre los que se incluían algunos indexados a bolsa norteamericana y global. «Las economías de escala, las ganancias en eficiencia tecnológica y el aumento de los volúmenes nos permiten trasladar las ventajas de costes a nuestros inversores», señala la gestora.

UBS, que fue pionera en lanzar productos indexados entre las firmas europeas, también aplicó una política de recorte de comisión en su gama principal. Nina Petrini, responsable de UBS AM en España, explica que, a nivel global, «los inversores muestran un creciente interés por los ETF eficientes en costes, motivo por el cual lanzamos el año pasado nuestra gama Core, que incluye, por ejemplo, el UBS Core MSCI World ETF, con un coste del 0,06%. Esta demanda fue un factor clave detrás de nuestras entradas netas récord en ETFs en 2025, cercanas a los 20.000 millones de dólares a nivel global«. Y ahí está la clave: a menor precio, más volumen obtienen las gestoras en los fondos más demandados por los inversores.

¿Dónde está el límite para seguir rebajando el precio? En los fondos cotizados que siguen los principales índices, todavía queda recorrido, algo que compensan las firmas con unas mayores comisiones en los ETF activos, donde las estrategias menos convencionales permiten incrementar el coste y compensar lo que dejan de ingresar con los más tradicionales.

WhatsAppFacebookTwitterLinkedinBeloudBluesky