La bolsa española ha sufrido las consecuencias de un conflicto en Oriente Próximo con el foco en el cierre del Estrecho de Ormuz (y posteriores ataques) que ha puesto en riesgo el 20% del suministro mundial del petróleo. Esto ha desatado una oleada de aversión al riesgo, lo que ha llevado a los inversores a reducir exposición en renta variable, aunque también en bonos y activos refugio, como es el caso del oro. Estados Unidos esperaba que, tras su ataque en conjunto con Israel, la guerra con Irán tomaría tan solo un par de semanas. No obstante, el conflicto ya cumplió un mes desde su inicio, pero todavía sin una fecha clara de finalización a la vista, y con una alta incertidumbre para los mercados a pesar del último acercamiento de Irán y Estados Unidos.
El mes de marzo fue el peor que vivió el Ibex 35 desde el 2020, con una caída del 7%, aunque distante del 22% que cedió durante lo peor del Covid crash. En los peores momentos de la guerra, el índice llegó a marcar mínimos del año en los 16.714 puntos. Un contraste llamativo frente al buen momentum que vivió el selectivo antes del cierre de febrero, en que logró marcar máximos históricos en los 18.496 puntos.
Precisamente las caídas han dejado a algunas compañías cotizando a niveles más atractivos. A pesar del miedo al riesgo, siguen existiendo oportunidades de inversión dentro de la bolsa española, como lo refleja el Eco10, la cartera de ideas de inversión que realiza elEconomista.es con la colaboración de 40 firmas de análisis y que se revisa de manera trimestral. Falta claridad sobre cómo afrontarán las bolsas los próximos acontecimientos que se sucedan en torno al conflicto en Oriente Medio, pero los expertos tienen la confianza puesta en Santander, Indra, Inditex, BBVA, Amadeus, Iberdrola, Grifols, CaixaBank, Acerinox y Repsol.
La escalada bélica en Oriente Próximo y la guerra arancelaria de Trump han reconfigurado el mapa de riesgos para la bolsa española, lo que lleva a los analistas a hacer cambios en sus carteras para adaptarse a un entorno con más riesgos. La última revisión refleja la necesidad de modificar parte de la estrategia de las casas de análisis, por lo que esta edición llega con tres movimientos de los expertos entre sus firmas predilectas de cara a los próximos tres meses, con la entrada de Amadeus, CaixaBank y Acerinox. En cambio, pierden sus posiciones dentro del top 10 de favoritas Rovi, Puig e IAG, con la aerolínea como una de las principales castigadas por la guerra en Irán, mientras que la firma de premium beauty empezó hace unas semanas conversaciones para una posible fusión con Estée Lauder.
Amadeus entra con fuerza este trimestre
La tecnológica Amadeus se coloca con fuerza en este listado de empresas favoritas de la bolsa española: entra este trimestre y toma directamente la quinta posición, desde el décimo cuarto puesto que ocupó en la anterior edición. Esta firma, que provee infraestructura digital para aerolíneas, hoteles y agencias de viaje en todo el mundo, llega respaldada por diez firmas de inversión que la incluyen en su cartera de cinco valores españoles que elaboran para elEconomista.es.
El valor cayó un 22% este año al cierre del trimestre, aunque ya venía castigado desde febrero. Ha llegado a tocar mínimos en los 50 euros, no vistos diciembre de 2022. Las empresas de software vivieron una sangría en el parqué, ante el supuesto apocalipsis del sector por el avance de la inteligencia artificial en los últimos años, pero el temor se fue diluyendo conforme avanzaba el mes.
Tras la corrección, los expertos le dan uno de los mayores potenciales de las compañías que componen el Eco10, al esperar que recorra más de un 40% en los próximos meses de cotización hasta los 70 euros, mientras que el consenso de mercado que congrega FactSet le da una recomendación de compra. Este precio objetivo aún está por debajo de los 75 euros que marcó en junio de 2025, lo que deja recorrido adicional si recupera tracción en bolsa y los expertos van mejorando su valoración conforme avanza el año.
CaixaBank, un tercer banco
Con la entrada de CaixaBank se refuerza el posicionamiento de la banca en la cartera, que también es el sector con más peso en toda la bolsa española, su capitalización supone un 30% del valor total del Ibex 35. Desde Renta 4 incluyen a la entidad dentro de las principales elecciones de su cartera y defienden el atractivo que presenta el banco. Y es que las últimas correcciones del título en su cotización ofrecen «un buen punto de entrada en un valor que cuenta con una capacidad demostrada de generación de capital, control de costes y gestión del riesgo, y un track récord positivo en cumplimiento de objetivos», detalla la analista de la entidad Nuria Álvarez.
En febrero, CaixaBank lograba anotar nuevos máximos históricos en los 11,4 euros, desde los que ve una caída del 8%. Pero el precio objetivo de las acciones de esta firma bancaria está fijado por encima de estos topes en su cotización, en los 11,54 euros, lo que le da un potencial alcista por encima del 13% para los próximos meses.
La entrada de una tercera entidad bancaria también demuestra la confianza de las firmas de análisis en este sector para el próximo trimestre. El Eco10 cuenta también con grandes referentes de la banca española. Banco Santander es el líder indiscutible de esta selección de firmas, al contar con un 7,75% de la ponderación total de la cartera de consenso de la que se nutre el Eco10, mientras que el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria también veterano, cuenta con un 5,25% de apoyo.
Los bancos ocupan así tres de las diez posiciones del Eco10, apoyados en unas previsiones de beneficios sólidas tras el año récord del sector. El director de análisis de Bankinter, Ramón Forcada, destaca que Santander puede «alcanzar un beneficio neto acumulado de más de 20.000 millones de euros» entre 2026 y 2028, con un crecimiento anual estimado del 12%, mientras que en BBVA «las métricas más importantes evolucionan positivamente» gracias a su actividad comercial en sus principales mercados.
Acerinox: impulso de la UE
Acerinox cierra el trío de incorporaciones para el segundo trimestre de 2026, aunque uno de los principales argumentos para este valor es el hecho de que a diferencia del resto de compañías de la cartera tiene como catalizador clave la guerra arancelaria de Trump, que ha quedado en segundo plano con el estallido del conflicto armado en Oriente Próximo. El fabricante español de acero inoxidable cuenta con plantas de producción tanto en Estados Unidos como en Europa, los dos mercados que más están endureciendo las barreras a las importaciones de acero procedentes de Asia.
A pesar de que Trump ha señalado recientemente una posible moderación en su política arancelaria, el entorno proteccionista sigue siendo estructuralmente más favorable para Acerinox que el que existía hace dos años. La Unión Europea ha impulsado un escudo a la siderurgia transnacional este año, limitando las importaciones de Asia y con el mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM), lo que también impulsa el atractivo para los analistas que apuestan por este valor.
La corrección que acumula al cierre del último trimestre, arrastrado por el clima de aversión al riesgo generalizado, llevaba al valor a caer hasta un 5,5% al cierre del trimestre. Con un cartel de compra colgado por el consenso de mercado de FactSet, esto abre una oportunidad de adquirir esta firma, que cuenta con un 20% de potencial al alza para los próximos meses, mientras cuenta con el apoyo regulatorio como impulso significativo.
El trinomio ante un entorno bélico
Los analistas consideran que el impacto estructural del conflicto sobre los mercados de energía y defensa no podrá revertirse de forma inmediata. Por ello, el mercado mantiene exposición clave en Indra, Iberdrola y Repsol, los principales exponentes de estos sectores ante el nuevo escenario que ha dejado Trump en el tablero geopolítico mundial.
Indra logra saltar desde la cuarta posición que ocupaba a principios del curso hasta el segundo puesto de esta clasificación, con una docena de los expertos consultados incluyéndolo dentro de sus cinco predilectas de la bolsa española y con un peso del 6%. Estas últimas semanas se ha visto castigada por el ruido del intento de compra de EM&E y el cambio de presidencia, lo que al cierre trimestral supuso un 3% de caída, pero sigue contando con un potencial de revalorización del 39% para los próximos 12 meses y recomendación de comprar acciones de la tecnológica.
En el caso de Iberdrola, ve una reducción ligera de su peso dentro de la cartera este trimestre, aunque los expertos siguen demostrando interés de seguir expuestos a la compañía a pesar de que no cuenta con potencial alcista en la actualidad según su precio objetivo; aun así, el consenso de analistas aconseja mantener exposición en el valor.
Para Repsol, el efecto de la guerra está siendo especialmente positivo, convirtiéndose en una de las grandes beneficiadas ante el aumento de sus márgenes con unos precios del petróleo al alza. A pesar de la fuerte subida que se anota, cercana al 30% solo en el mes de marzo, los expertos la mantienen en el Eco10 como una de las veteranas, aunque baja hasta el puesto décimo.
El analista de Buy & Hold, José Manuel Del Puerto Fernández, explica que con «el impulso bursátil acumulado recientemente ha alcanzado una valoración más ajustada frente a sus fundamentales», lo que hace que la excluyan de su portafolio. La revalorización de la petrolera, que ya supera el 50% en lo que va de año, la convierte en el valor más alcista del Ibex. Sin embargo, ese recorrido la sitúa un 10% por encima del precio objetivo estimado por el consenso de FactSet. No obstante, hay firmas que ya la ven en 30 euros, como es el caso de Barclays.
Inditex y Grifols repiten en la selección y lo hacen con argumentos sólidos. La textil gallega, con un peso del 5,63% en la cartera, cotiza con un potencial del 19% hasta su precio objetivo de 58,58 euros, mientras que Grifols tiene un peso del 4,5%, acompañado del mayor potencial de este grupo de empresas: un 80% al cierre del trimestre.

IAG y Rovi, a las puertas de entrada
En este nuevo contexto, los expertos han optado por limitar su exposición en la aerolínea y la farmacéutica, que salen del ‘top 10’ de valores, tras haber sido parte de la selección para la primera etapa del año. En el caso de IAG, se debe al castigo que ha recibido en su cotización, solo en marzo se dejó un 17% ante la preocupación de los inversores. Entre las principales causas están tanto la limitación de sus rutas ante el cierre del tráfico aéreo en Irán, como la subida sin freno de los precios de los carburantes han arrastrado la cotización del valor. A pesar de esto, el consenso de mercado que recaba FactSet sigue mostrando su apoyo al valor.
En cambio, aunque Rovi no se ha escapado de las caídas, su corrección ha sido de las más ligeras del Ibex 35 durante el mes de marzo, de tan solo un 5%, logrando mantenerse como una de las firmas más alcistas del índice.
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