La popularización de los relojes inteligentes con capacidad de realizar un electrocardiograma (ECG) de una derivación ha transformado la forma en que las personas pueden monitorizar su salud cardiaca. Sin embargo, la pregunta clave para sanitarios y usuarios sigue siendo: ¿hasta qué punto son fiables estos dispositivos en comparación con el equipo clínico tradicional?
Un estudio pionero compara la precisión de cuatro relojes inteligentes -Apple Watch Series 9, Samsung Galaxy Watch 6, Fitbit Sense 2 y Withings ScanWatch- con electrocardiograma (ECG) frente a un estándar clínico. Los resultados demuestran que, si bien el rendimiento varía significativamente entre modelos, algunos dispositivos ofrecen una fidelidad de registro comparable a la de equipos profesionales, abriendo nuevas vías para la monitorización cardiaca.
Precisión variable
El estudio reveló que la capacidad de registro de los dispositivos varía notablemente, destacando fortalezas y debilidades específicas en cada modelo.
Respecto a la Frecuencia Cardiaca, la mayoría de los dispositivos mostraron una alta precisión en la medición de la frecuencia cardiaca dentro de sus rangos operativos. No obstante, se observaron diferencias críticas, especialmente en frecuencias elevadas. Un modelo en particular mostró un aumento significativo del error a partir de los 100 latidos por minuto, con desviaciones que podrían ser clínicamente relevantes a frecuencias muy altas.
Tras medir el análisis de la Onda R y el Segmento ST, la evaluación de la amplitud de la onda R (un indicador clave de la actividad eléctrica del corazón) y del segmento ST y punto J (crucial para detectar isquemia o infartos) mostró que un dispositivo se destacó por ofrecer valores más cercanos al estándar clínico en la mayoría de los escenarios. Otro modelo, por su parte, demostró la menor variabilidad en la medición del punto J, un hallazgo de gran importancia para la detección temprana de anomalías. En contraste, otros modelos mostraron una mayor dispersión y errores más elevados en estas mediciones críticas.
Prueba
La principal fortaleza de esta investigación radica en su metodología. Para eliminar la variabilidad biológica inherente a las pruebas con pacientes reales y asegurar una comparación justa, los investigadores utilizaron un simulador de paciente y aplicaron el protocolo de la norma IEC 60601-2-25. Esta norma es el estándar de referencia utilizado para la verificación del rendimiento de los electrocardiógrafos clínicos profesionales.
Al emplear este protocolo estandarizado, el equipo pudo evaluar la fidelidad del registro de cada smartwatch frente a señales eléctricas conocidas y calibradas. Este enfoque técnico y reproducible permite a la comunidad científica y a los fabricantes entender con precisión dónde se encuentran las limitaciones de cada dispositivo.
Impacto
Los hallazgos de este estudio tienen un impacto inmediato en la práctica clínica y en el desarrollo tecnológico futuro.
Para los Profesionales de la Salud el estudio proporciona datos objetivos que ayudan a los cardiólogos a interpretar con mayor cautela y conocimiento los registros de ECG generados por los pacientes en casa. Subraya la necesidad de considerar las limitaciones de cada modelo antes de tomar decisiones clínicas basadas únicamente en estos datos.
Y, para los Fabricantes, la aplicación de un protocolo de certificación clínica a dispositivos de consumo ofrece una hoja de ruta clara para mejorar la precisión. El hecho de que algunos modelos se acerquen a la fidelidad de un equipo clínico en ciertos parámetros demuestra el enorme potencial de esta tecnología.
El equipo de investigación, además, ha puesto a disposición de la comunidad científica los 915 registros de datos brutos analizados, convirtiendo este trabajo en una valiosa referencia para futuros estudios sobre el procesamiento de señales digitales en dispositivos de consumo.