Barcelona

Por primera vez, una investigación científica ha conseguido cuantificar con precisión la incidencia de la muerte súbita cardíaca en España: cada día, de media, 47 persones mueren de repente porque el corazón se les para. La mayoría son pacientes de mediana edad, sanos, sin antecedentes cardíacos y ningún síntoma previo a desmayarse y fallecer. Solo un 10% logra sobrevivir.

En total, los casos anuales de muerte súbita cardíaca en España se elevan a 17.421, según el estudio Epidemiology of sudden cardiac arrest in the western Mediterranean area, consultado por la Cadena SER, una investigación catalana que ha unido a muchas instituciones médicas, como el Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV), el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) o el Institut de Medicina Legal i Forense de Catalunya (IMLCFC).

Los datos analizados sitúa la muerte súbita cardíaca justo detrás del cáncer de pulmón a efectos de mortalidad. «Está entre el cáncer de pulmón y el cáncer de colon, dos problemas de salud pública muy reconocidos», destaca el principal investigador, Youcef Azeli, en declaraciones a la SER, en las que insta al sistema a incorporar medidas preventivas: «El sistema sanitario debe procurar aumentar la consciencia poblacional del dolor torácico como síntoma de alarma».

Perfil mayoritario: 66 años, sin hábitos tóxicos, ni síntomas, ni antecedentes previos

«La muerte súbita es muy difícil de estudiar», confiesa Azeli, que es médico del área de Investigación y Desarrollo del SEM; responsable del grupo de investigación en urgencias y emergencias del IISPV e investigador principal del Registro de Paros Cardíacos y Muerte Súbita de Cataluña. «Más de la mitad de los pacientes no presentan ningún síntoma, solo pierden el conocimiento justo antes de fallecer», explica este especialista. Su último estudio describe que el 80% de los fallecidos por muerte súbita cardíaca solo presentó síntomas durante la hora previa a la muerte, mayoritariamente sensación de ahogo, síncope o dolor torácico.

«La muerte súbita es un acontecimiento devastador y profundamente doloroso por las familias», expone el investigador. «La edad media de los afectados es de 66 años en una población sana. Son pacientes que están a una edad cercana a la jubilación, tienen muy buena calidad de vida y además sólo un tercio tiene algún antecedente de cardiopatía. Por eso es tan complicado de prevenir», lamenta.

1 de cada 5 fueron al médico un mes antes de morir

La investigación ha descubierto, sin embargo, que uno de cada cinco pacientes de muerte súbita cardíaca (un 20%) había acudido al médico ya que no se encontraba bien. Los pacientes salieron de consulta sin diagnóstico, en la mayoría de casos, y «dentro de las cuatro semanas siguientes, se producía la muerte súbita cardíaca», explica el investigador. En sus conclusiones, el estudio manifiesta la «necesidad de trabajar en estrategias de prevención para mejorar la detección de pacientes en riesgo».

El estudio ha constatado que los hábitos tóxicos no tienen apenas incidencia en el perfil de los pacientes. Solo el 17% de los 639 perfiles analizados eran fumadores, el 1,2% eran consumidores de drogas y menos del 5% tenía sobrepeso. Más del 70% de los fallecidos murieron en su casa, un 22% sufrieron la muerte fulminante mientras iban por la calle y un 4% en el centro de salud.

Las causas: la enfermedad coronaria supera el infarto

El 70% de las muertes súbitas responden a causas cardíacas, por eso el estudio se ha centrado en esta tipología. La investigación ha descubierto que, al contrario de lo que se imaginaba, la primera causa de muerte súbita cardíaca es la enfermedad coronaria crónica, frente al infarto que supone la segunda causa más frecuente. «Es la primera vez que se describe esto y tiene muchas repercusiones en cuanto a salud pública», celebra el investigador principal.

La enfermedad coronaria crónica sucede cuando «una placa estable estrecha la arteria coronaria pero no acaba obstruyéndola», resume Azeli. «Muchas veces la muerte es la primera manifestación de esta enfermedad coronaria crónica, que es latente pero no diagnosticada previamente. Es por eso que es tan importante que si alguien tiene una molestia torácica os siente ahogo vaya a su médico a realizar esta consulta para detectar esta enfermedad latente», concluye.

El estudio también ha servido para confirmar que la zona mediterránea, junto a Japón, tiene una menor prevalencia de muerte súbita coronaria. En concreto, los países mediterráneos tienen un tercio menos de incidencia frente a los paises nórdicos o norteamérica. Los expertos lo atribuyen al estilo de vida y la dieta mediterránea.

Un estudio único: «la foto completa»

El estudio ha aportado la primera cifra real, según los autores, de defunciones por muerte súbita cardíaca. Una causa de muerte difícil de diagnosticar ya que las víctimas mueren de golpe y sin apenas síntomas. Generalmente los datos que se tienen proceden de certificados de defunción o de la información del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), fuentes que «no son exactas ni recogen los síntomas previos ni las causas de la muerte», lamenta Azeli. «Por eso esta investigación es tan especial porque cuenta con todas las fuentes de información posible: la del SEM, la de los hospitales y la del Institut de Medicina Legal de Catalunya que nos han permitido tener la foto completa», celebra.