Acumula cerca de 80 exposiciones repartidas por España y buena parte del mundo, sin embargo se siente un desconocido en Huesca, en su tierra. Javier Gómez es un fotógrafo que empezó haciendo paisaje, se reconvirtió al blanco y negro más conceptual y ha pasado por otro tipo de estilos con los que ha conseguido premios a nivel nacional, además de hacerse un hueco en las mejores galerías del país. Ahora prepara su regreso al color con dos proyectos distintos. Próximamente lo veremos en Uruguay y confiesa que aquí, en la provincia, le encantaría exponer en Canfranc.

Usted empezó fotografiando paisaje. ¿Tiene la provincia algo que ver en ese arranque?

-Sí. Cuando empecé con la astrofotografía comencé haciendo paisaje: Sallent de Gállego, Alquézar, Broto, Torla, Ordesa… Fue el territorio natural donde aprendí a mirar. Luego lo que hago ahora no tiene nada que ver con lo que hacía entonces.

¿Y hay un rincón de la provincia que sienta suyo de manera especial?

-Canfranc. Canfranc Estación. Estuve trabajando allí unos años y le tengo un cariño especial. He hecho muchas fotos allí, sobre todo de cuando estaba como estaba, con los andenes, los vagones, esa atmósfera de abandono que tenía. Incluso hice una exposición en el Matadero de Huesca en la que incluí imágenes del interior, de una puerta que comunicaba con una habitación… Me quedé con ese detalle.

¿Es Canfranc el lugar más fotografiable de la provincia?

-Yo diría que Alquézar. Con todo lo que ha salido como uno de los pueblos más bonitos de España tiene una presencia visual enorme. Pero también Benasque o Sallent. 

¿Hay una época del año en la que la provincia esté especialmente fotogénica?

-Lo típico sería decir el otoño en Ordesa, y no le falta razón a quien lo dice. Pero yo me voy a septiembre, a ese momento en el que el verano y el otoño se rozan. Me gusta mucho la luz del verano en alta montaña. Es una luz más intensa, más dura, pero los atardeceres cambian de una manera que no se ve en ningún otro sitio.

Hablando de luz, ¿cómo valora la del Alto Aragón frente a otras que haya conocido?

-Es buena. Lo que me sorprende, y no lo había pensado así hasta que me lo planteé, es cómo cambia con la altitud. No es la misma luz la de Sallent que la de Huesca o la de Alquézar. Cuanto más alto estás y más rodeado de montañas, más intensa es la luz. En verano, la luz dura puede ocupar de 12:00 a 16:00 horas en la ciudad, pero en la montaña eso se agudiza mucho más. Esto es algo que uno no piensa hasta que empieza a fotografiar de verdad.

Usted expone continuamente fuera de Huesca, fuera de España. ¿Por qué sigue viviendo aquí?

-Porque vivo aquí. Antes de casarme me planteé quedarme en Menorca una temporada, me gusta mucho. Pero en el momento en que tienes hijos, todo cambia. Y la verdad es que tampoco me parece mal. Los pueblos pequeños de la provincia me gustan, la accesibilidad que tiene Huesca es buena: tienes Madrid a un tiro. 

Lleva varios años sin exponer en la provincia. ¿Le pesa?

-La última creo que fue en 2018, en el Hotel Abba, donde hice tres o cuatro exposiciones. Una de ellas destiné los beneficios íntegramente a la lucha contra el cáncer. Y sí, me gustaría volver. Me gustaría hacer una buena exposición aquí porque soy de Huesca y llevo demasiado tiempo sin hacerlo. El problema es que no sé bien dónde hacerla.

Si pudiera elegir cualquier lugar de la provincia para exponer, ¿cuál sería?

-La estación de Canfranc. Es evidente. La he visto cuando estaba a punto de caerse y el verano pasado estuve en el hotel que han abierto allí. Verla así, rehabilitada, y poder colgar mis fotos de cómo era antes… eso sería cerrar un círculo.

¿Dentro de diez años se sigue viendo en la provincia?

-Sí. Seguiré saliendo y viajando sin parar, pero sí. Aquí es donde está mi vida. Aunque he de decirte que el sur me atrae cada vez más.

¿Qué papel ha jugado el DIARIO DEL ALTOARAGÓN en su trayectoria?

-Bastante. Desde mis inicios. La primera exposición que hice en Huesca fue en el Centro Raíces, inauguré la nueva temporada de esa sala, y hubo rueda de prensa en el Matadero. Fue una semana de radio, televisión, periódicos… y el AltoAragón estaba ahí. Casi todo lo que he hecho ha tenido reflejo en el periódico.