
Peter Phillips y Harriet Sperling se casarán el próximo 6 de junio
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Más allá de estas presencias, el foco mediático ha recaído también este año en quienes no estaban. Concretamente, en la familia de Andrés Mountbatten-Windsor, quien en 2024 y 2025 asistió no solo con sus hijas sino con su exmujer, Sarah Ferguson, invitada por el rey Carlos III en lo que se vio como su regreso definitivo a los actos de carácter familiar de los Windsor después de que también les hubiera acompañado a la misa de Navidad de 2023 en Sandringham.
Esta vez, la estampa no puede ser más distinta. ni siquiera las princesas Beatriz y Eugenia de York han participado en el desfile hacia la capilla, una ausencia que hace unos días ya se había anunciado alegando que tenían “otros planes” y que inevitablemente se ha leído como una consecuencia de la creciente presión judicial y mediática que rodea al expríncipe Andrés.

El rey Carlos III
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Si el pasado diciembre la invitación que les hizo su tío a pasar con él la Navidad parecía indicar la decisión de mantenerlas al margen de los escándalos que rodean a sus padres (ni Andrés ni Sarah gozaron en esa ocasión del favor del rey), la reciente detención del exduque de York, el goteo de nuevos documentos sobre su amistad con Epstein, o la petición por parte de congresistas de Estados Unidos de que Sarah Ferguson testifique sobre su relación con el criminal las han colocado en una situación muy delicada, teniendo incluso la princesa Eugenia que renunciar al patronazgo de la organización Anti-Slavery International tras varios años de colaboración.
La atención estará puesta ahora en las carreras del Royal Ascot, una cita en la que Beatriz y Eugenia rara vez faltan cada mes de junio y en la que si esta vez también acuden (se cree que siguen invitadas) demostrarán que las puertas de palacio no se han cerrado del todo para ellas.