Tensión entre el príncipe Harry y Meghan Markle con el Palacio por la tiara que usó el día de su boda
La confusión surgió cuando Meghan Markle necesitaba la tiara para pruebas de peinado antes de la boda.
Según el relato de Harry, Angela Kelly, asistente cercana de la reina, complicó el proceso al exigir estrictas medidas de seguridad para trasladar la pieza.
El príncipe asegura que accedió a las condiciones, pero aun así recibió una negativa, lo que aumentó la tensión.
Este episodio ha sido ampliamente citado como uno de los primeros roces entre los duques de Sussex y el personal del Palacio.
Sin embargo, el libro Elizabeth II presenta una versión distinta. La reina Elizabeth II habría respaldado completamente a Kelly, dejando claro que las joyas reales no podían manejarse sin protocolo estricto.
Incluso se menciona que la monarca expresó que “no es un juguete”, subrayando la importancia histórica de la tiara.
Meghan Markle y el príncipe Harry.
(WPA Pool/Getty Images/©GettyImages 1192408411)
Cuando finalmente se entregó la pieza en el Palacio de Kensington, el intercambio habría sido tenso.
Mientras el príncipe Harry describe incomodidad y fricción en sus memorias, otras fuentes aseguran que Meghan Markle no estaba presente y que el príncipe reaccionó de forma confrontativa y fría ante el personal encargado de la entrega de la joya.
Boda del Príncipe Harry y Meghan Markle
(David Fisher/Shutterstock/David Fisher/Shutterstock)
Este episodio, que hoy vuelve a viralizarse, refleja las diferencias entre la versión oficial del Palacio y la versión de los duques de Sussex.
Además, refuerza el interés y el negocio que representan para el mundo editorial los conflictos internos de la Familia Real británica.
En especial, al referirse a Meghan Markle y el príncipe Harry muchos mencionan que este y otros roces son parte de la razón del distanciamiento de los Sussex con la Familia Real.