El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena, confirmó el lunes en un comunicado varios ataques reportados por medios oficiales iraníes en … las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr. Uno de los proyectiles impactó a solo 75 metros de esta instalación, según inspectores de la organización de Naciones Unidas. Su análisis sobre el terreno demostró que la planta no ha sido dañada, al menos hasta ese momento, pero el director general del OIEA, Rafael Grossi, pidió el fin de las agresiones y advirtió que suponen un «peligro muy real para la seguridad».

Los ataques aéreos contra una central nuclear en funcionamiento «podrían causar un grave accidente radiológico con consecuencias perjudiciales para las personas y el medio ambiente en Irán y más allá», declaró también Grossi en redes sociales, en publicaciones en las que insistió en que esta «amenaza muy real debe cesar».

El OIEA confirmó también el lunes la protesta formal presentada por Irán ante este organismo. «La inacción de la institución responsable del control nuclear de la ‌ONU fomenta la agresión» contra instalaciones atómicas‌ como la de Bushehr, protestó el director de Energía Atómica de Teherán, Mohammad Eslami, en una carta dirigida al director general de la organización. Eslami señaló que ⁠la única instalación de este tipo en funcionamiento en territorio persa ha sido objeto ⁠de cuatro ataques hasta la fecha, siendo el más reciente el ocurrido en sus inmediaciones el pasado sábado, en el que murió‌ un miembro del personal de seguridad y resultaron heridos varios más.

Irán avisó al OIEA de que tales acciones podrían provocar la fuga de material radiactivo de un reactor en funcionamiento y tener «consecuencias‌ irreparables» para la población, el medio ambiente y los países vecinos. Calificó las agresiones de clara violación del Derecho Internacional y criticó lo que denominó «falta de acción decisiva» de la agencia, reprochando que las «meras expresiones de ‌preocupación son insuficientes y alentan nuevos ataques».