Científicos de la Universidad Médica de Fujián han llevado a cabo un ensayo de fase II en el que demuestran la viabilidad del tratamiento neoadyuvante con inmunoterapia y radioterapia en pacientes con carcinoma esofágico de células escamosas candidatos a cirugía de resección. La intervención, basada en dos ciclos del agente …
Científicos de la Universidad Médica de Fujián han llevado a cabo un ensayo de fase II en el que demuestran la viabilidad del tratamiento neoadyuvante con inmunoterapia y radioterapia en pacientes con carcinoma esofágico de células escamosas candidatos a cirugía de resección. La intervención, basada en dos ciclos del agente anti-PD-1 camrelizumab y 23 fracciones de radioterapia de intensidad modulada, indujo una respuesta patológica mayor en el 54% de los pacientes operados. Entre estos respondedores, el 36% alcanzó una respuesta patológica completa, es decir, la ausencia total de células tumorales viables tanto en el esófago como en los ganglios linfáticos.
La tasa de resección completa fue del 100% en los individuos operados, garantizando la eliminación microscópica del tumor, según afirma Bin Zheng, codirector del estudio. El investigador añade que las tasas de supervivencia global y libre de eventos fueron notables, situándose ambas por encima del 75% a los tres años. El tratamiento mostró ser seguro, ya que no se observaron efectos adversos de grado superior a 2; las toxicidades más frecuentes fueron la esofagitis inducida por radiación y la disminución transitoria de los leucocitos.
En el análisis comparativo con datos históricos de tratamientos convencionales, los científicos hallaron que este esquema libre de quimioterapia reduce drásticamente la toxicidad grave, que suele afectar a cerca del 15% de los pacientes tratados con regímenes estándar de quimio- y radioterapia. El investigador subraya el potencial de este enfoque, señalando que la radioterapia favorece la liberación de antígenos tumorales y aumenta la infiltración tumoral por células inmunitarias, mientras que la inmunoterapia bloquea los mecanismos de inmunosupresión en el microambiente. Esta modalidad ofrece una alternativa para maximizar la regresión tumoral y mantener altas tasas de éxito quirúrgico, minimizando el impacto sistémico en el paciente antes de la operación, concluye.
SEGUIR LEYENDO