PP y Vox tienen menos de un mes para alcanzar un acuerdo de gobierno que evite una nueva repetición electoral en Extremadura. Ambos partidos inician … su particular cuenta atrás con el objetivo de sellar un pacto en lo que resta de abril, después de no haberlo alcanzado antes, como reclamó el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

Los dos mantienen que el acuerdo llegará, pero lo único cierto a día de hoy es que seis meses después de que se convocaran elecciones, la región sigue con un Gobierno en funciones y, por tanto, en buena medida paralizada.

Las conversaciones entre los equipos negociadores y técnicos de ambos equipos continuarán esta semana con el objetivo de cerrar las medidas propuestas por Vox y aceptadas por el PP de las 76 que centran la negociación desde el inicio, 23 de las cuales el líder regional del partido de Abascal, Óscar Fernández, detalló en la Asamblea a comienzos del pasado marzo, durante el primer debate de investidura de María Guardiola, que resultó finalmente fallida.

Ambos partidos garantizaron después su disposición a seguir negociando el acuerdo de gobierno y lo hicieron fundamentalmente, antes y después de las elecciones de Castilla y León, con intercambio de documentación. Pero no fue hasta el pasado 25 de marzo, en la reunión presencial que PP y Vox mantuvieron en Mérida, con presencia de dirigentes nacionales de uno y otro, cuando se dio un empujón a la negociación. No solo por las medidas concretas, con plazos y presupuesto, que se pusieron sobre la mesa entonces, sino por el cambio de actitud notorio por parte de los negociadores.

Óscar Fernández y el secretario general del PP, Abel Bautista, escenificaron el nuevo clima en el que entraba la negociación y que haría posible el acuerdo. Desde entonces, el intercambio de documentación y las conversaciones por parte de técnicos de las dos formaciones se han intensificado para cerrar los flecos que quedaban en algunas medidas y comenzar a avanzar en otras.

El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, aseguró en rueda de prensa este lunes que la negociación continuará de nuevo estos días, tras la Semana Santa, y que el objetivo sigue siendo sellar un pacto de gobierno. Pero también que el acuerdo programático continúa sin estar cerrado y que, por tanto, no se ha entrado aún en la segunda fase de la negociación: el reparto de las consejerías y la conformación del nuevo gobierno de coalición. «No hemos llegado a ello», ha afirmado Fúster.

«Tenemos una interlocución fluida con los barones, más que con Génova, porque hablamos de los problemas que afectan a los ciudadanos y ahora encontramos mejor predisposición por parte del PP para el diálogo y el acuerdo». En este clima, «nuestros líderes regionales (en Extremadura y Aragón) y nuestros equipos económicos están haciendo un esfuerzo tremendo, titánico, para conseguir el mejor acuerdo. Por nuestra parte no va a quedar».

Agotar los plazos

Medidas concretas con plazo y presupuesto que hagan posible «un cambio en las políticas» por medio de un acuerdo minucioso que justifica, según PP y Vox, la demora en cerrarlo. «No estamos aquí por los sillones, ni por el coche ni por la moqueta. No negociamos cargos», ha resumido José Antonio Fúster para insistir en que la prioridad de su partido es el programa de gobierno.

Por eso tampoco ha marcado un plazo para tener el pacto y una fecha en el calendario para la nueva investidura de María Guardiola. Tanto es así que aunque a estas alturas de la negociación, fuentes consultadas del PP entienden que el anuncio del acuerdo «puede producirse en cualquier momento», tampoco descartan que Vox agote los plazos, como ha venido haciendo, «porque los tiempos los controlan y pueden llevar la negociación hasta el final, hasta la fecha límite del 3 de mayo». Entonces, sin investidura, se disolvería la Asamblea y los extremeños deberíamos volver a las urnas.

Fuentes de Vox aseguran que ese escenario no se producirá, «nosotros queremos un acuerdo», pero al igual que Fúster tampoco dicen cuándo será posible. «La prioridad es cerrar un buen acuerdo. Esta negociación, medida a medida, permitirá hacer un buen pacto con propuestas centradas en la problemática extremeña en las que se notará la mano de Vox».

Una vez se cierre el acuerdo programático, afirman fuentes de la negociación, «será el momento del reparto de las consejerías», de la conformación del nuevo gobierno de coalición. «Hasta ahora no se ha tratado nada que tenga que ver con este asunto, pero tampoco en esto habrá problema», concluyen.

Por su parte, el vicesecretario general de Economía del PP, Juan Bravo, aseguró ayer que el PP sigue negociando con Vox en Extremadura, Aragón y Castilla y León y se ha mostrado «seguro» de que esas negociaciones acabarán dando sus frutos.

Preguntado en concreto sobre si cree que esta semana pueda haber algún avance significativo, Bravo respondió que el primer escenario es Extremadura, donde «lo lógico», ha reiterado, es que Guardiola sea presidenta, si bien ha sugerido que habrá que preguntar a Vox cuándo quiere que se conforme ese Gobierno.