Cuando dentro de unos años se evoque la victoria que llevó al Valencia Basket al playoff de la Euroliga 25-26 siempre vendrá a la … menta la enorme figura de Nate Reuvers saltando la valla que separa la pista de la grada de animación para darse un baño de gloria ondeando la Senyera. Ese fue el símbolo de la euforia que se desató en el Roig Arena cuando se certificó que, gracias a las derrotas del Real Madrid, el Barça y el Zalgiris, el conjunto taronja estará en el Top 6 al final de la Liga Regular. Es más, ahora mismo es el único equipo clasificado matemáticamente junto al Olympiacos, para dormir segundos, con lo que luchará en los dos últimos partidos por ser cabeza de serie en el cruce de cuartos de final. Con el colmillo afilado eso dejaría a los valencianos, sea cual sea el rival, a tres victorias en casa del sueño de la Final Four. Un terreno que nunca ha pisado el Valencia Basket en toda su historia, se quedó a un triunfo en 2011 contra el Real Madrid, y que ahora se ha convertido en un sueño colectivo.
Cuando se recuerde la histórica clasificación para el playoff de la Euroliga también habrá que destacar a dos nombres; Sreten Radovic y Jean Montero. El árbitro croata es, de largo, el colegiado que tiene más actuaciones nefastas contra el Valencia Basket en Europa. La hemeroteca con él fue tremenda. Y hay que destacarlo porque varias acciones suyas despertaron a un Roig Arena que se había quedado helado con el 61-75 en el ecuador del tercer cuarto. El dominicano porque fue el que en ese momento agónico rescató a su equipo. Anotó 14 de los 27 puntos de los taronja en el tercer cuarto, que terminó con 78-83. Cuando Badio consiguió remontar (85-83) el Valencia Basket se quitó el resto de las cadenas. Taylor, Pradilla y la defensa de Braxton Key fueron el mejor relevo para llevar el partido a un 100-94 que sentenció la victoria. El parcial de 39-19 es de esos que se recordarán toda la vida. Una catarsis histórica.
Hasta los rivales se rinden con el proyecto taronja. «Pedro Martínez fue mi entrenador en Manresa y estoy muy contento por él. Lo merece él, el club, la propiedad y la afición del Valencia Basket. Juegan un baloncesto divertido y les deseo mucha suerte», manifestó Giuseppe Poeta tras quedar fuera de la lucha por el play-inn. Algo que habla, muy bien, de su deportividad.
El dramatismo con el que el que los dos equipos afrontaron el partido, cada uno con sus objetivos, derivó en un intercambio de golpes continuos durante veinte minutos de primera parte de esos que son perfectos si eres un aficionado neutral que pone la televisión. Para el resto, es un carrusel de emociones. El 51-54 al descanso, cerrado con un triple casi sobre la bocina de Brooks, llegó con los dos equipos sumando 40 canastas de campo. Es decir, una media de dos cada minuto. Algo que muy pocas veces se ve sobre una pista porque, evidentemente, también hay tiros que se fallan. En este caso 34, repartidos en 17-17 en el rebote. La igualdad fue tan extrema en los dos primeros cuartos que una de las claves, para los dos equipos, para afrontar la segunda parte era mejorar la prestancia defensiva. El equipo que lo consiguiera iba a tener muchas papeletas para llevarse el triunfo a su casillero. Entre Montero, Badio y Thompson sumaron 35 puntos al descanso y sostuvieron en ataque a su equipo.
Ese intercambio de pistoleros impidió al Valencia Basket subir máxima renta de los tres puntos (que comenzó con el 3-0 anotado por Badio y se vivió durante un goteo de ocasiones en la primera parte) pero en el reverso de esa moneda estaba la capacidad del Armani de responder a todos los golpes de los valencianos, a los que les gusta jugar a muchas posesiones y a ataques cortos. Esa renta de tres arriba fue con la que terminó el primer cuarto, tras una canasta final de Badio (27-24).
El segundo comenzó con un triple de Mannion y el marcador, de nuevo, empatado (27-27). Y así siguieron los dos equipos durante otros nueve minutos, intercambiándose canastas ante una defensas demasiado laxas. El momento de más agobio de los locales en la primera parte llegó tras jugada con dos rebotes ofensivos que terminó con canasta de Montero (46-45). El conjunto italiano contestó con un parcial de 2-6 para poner un 48-51 que subía un poco la taquicardia pese a que la renta seguía siendo muy corta y a un ataque de distancia. Pero todo quedó al margen por la histórica remontada de un equipo «con valores» como destacó Pedro Martínez.
Valencia Basket: Thompson (10), Badio (20), Taylor (16), Pradilla (5) y Sako (2), quinteto inicial, Moore (2), Montero (25), Puerto (3), Key (6), Reuvers (9) y Costello (4).
Armani Milan: Ellis (7), Shields (14), Brooks (20), Leday (14) y Nebo (8), quinteto inicial, Mannion (7), Guduric (11), Bolmaro (4), Booker (8), Ricci (3) y Sestina (-).
Parciales: 27-24, 24-30 (51-54), 27-29 (78-83) y 24-13 (102-96)
Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Saulius Racys (LIT) y Franko Gracin (CRO).
Incidencias: 12.297 espectadores.