La argumentación planteada por el ministro Urtasun para denegar el traslado del ‘Guernica’ a Bilbao está basado casi en su integridad en el informe redactado … de urgencia por el Departamento de Conservación del Museo Reina Sofía, fechado el 25 de marzo, y que no da margen a las especulaciones. Los expertos de la pinacoteca madrileña, que se encargan de mantener día a día el lienzo -y por lo tanto los mejores conocedores de su estado actual- pero que también son parte interesada en esta polémica, aseguran en sus conclusiones que la obra podría sufrir daños de consideración si se mueve de su actual emplazamiento. «Se desaconseja rotundamente su traslado», exponen los especialistas, que a lo largo de 16 páginas detallan las vicisitudes sufridas por el cuadro a lo largo de sus 89 años de vida y su situación actual.

  1. Creación
    París, 1937

    Una sola pieza sin costurasde 27 metros cuadrados

Pablo Picasso pintó el ‘Guernica’ en París en la primavera de 1937. Se trata de una tela de gran formato (3,49 x 7,76 metros) de una «sola pieza y sin costuras, compuesta por lino en la urdimbre (sentido horizontal) y yute en la trama (sentido vertical)». El bastidor original era de pino albar y estaba compuesto por quince piezas. En 1964 fue sustituido por uno nuevo, que incluía un sistema de tensado diseñado por Andrew Olah, el carpintero del MoMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York).

  1. Primeros años
    Múltiples traslados

    42 viajes entre 1937 y 1958, muchos de ellos enrollados

La obra mantuvo una vida nómada durante dos décadas. Realizó 42 viajes, muchos de ellos de ida y vuelta entre Europa y América. Fue expuesto en una treintena de ciudades: Oslo, Copenhague, Estocolmo, Londres, Leeds, Liverpool, Manchester, Milán, Nueva York, Chicago, Filadelfia, Sao Paulo… Eso obligó a enrollarlo y desenrollarlo en demasiadas ocasiones, lo que le provocó los primeros daños. De hecho, a lo largo de esas dos décadas fue sometido a diferentes «tratamientos de restauración».

  1. Gran intervención
    En 1957

    Una capa de cera-resinaen el reverso visible en la tela

Cuando el cuadro llegó al MoMA en 1957, la fundadora y restauradora jefa del Departamento de Restauración de la pinacoteca, Jean Volkmer, decidió someterle a un proceso de envergadura para «consolidar la capa pictórica». Para ello aplicó una mezcla de cera y resina fundidas por medio de calor desde el reverso de la tela. Al impregnar el soporte, traspasaba al anverso en las zonas de pérdidas de pintura, y, por tanto, aparece en la superficie. «Hay una gran cantidad de cera sobre la superficie de la obra, en algunas zonas, más concentrada y, en otras, más extendida», explican los autores del informe del Reina Sofía. Tras aquella intervención, el ‘Guernica’ realizó un par de viajes más pero su estado obligó a mantenerlo dos décadas en el MoMa. De hecho, Picasso apoyó que se denegaran «peticiones para viajar a Londres (1960) y París (1967)».

  1. Vandalismo
    Ataque en 1974

    Pintada con spray rojo cuyo trazo aún es apreciable

El 28 de febrero de 1974, el artista iraní Tony Shafrazi escribió con spray rojo la frase ‘Kill Lies All’ (matad todas las mentiras) sobre el ‘Guernica’. Era una protesta por el «indulto que el presidente Richard Nixon había otorgado a un militar juzgado por una matanza en la guerra de Vietnam». A simple vista, los restos no son visibles, pero los expertos del Reina Sofía afirman que «son fácilmente localizables» con las técnicas de análisis de imagen actuales.

  1. Situación actual
    Precariedad

    Marcas de clavos y alteraciones en el lienzo

El cuadro fue sometido a partir de 2012 a un «exhaustivo estudio» con técnicas de «ultra alta resolución» que han hecho posible apreciar las «diferentes alteraciones» sufridas por la obra. En el soporte, por ejemplo, se aprecian las marcas de los «múltiples clavados y desclavados del bastidor a los que el lienzo fue sometido» en sus traslados. Durante las sucesivas operaciones de montaje, era necesario «aplicar fuertes tensiones, acentuadas por el hecho de ser un lienzo de grandes proporciones». Todo ello ha provocado «grietas, craquelados y microfisuras». Además, la pintura oleorresinosa empleada por Picasso, de origen industrial, «supone una fragilidad añadida» porque «aumentan su rigidez y posibilidad de craquelarse con el paso del tiempo».

«La obra actualmente se mantiene en condiciones estables gracias a un riguroso control de las condiciones ambientales. Sin embargo, de cara a un posible traslado, su formato, naturaleza de los elementos que la componen y estado de conservación, junto con los numerosos daños sufridos a lo largo del tiempo, la hacen especialmente sensible a todo tipo de vibraciones que son inevitables en los transportes para obras de arte. Dichas vibraciones podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros», enumeran los expertos para desaconsejar el viaje a Bilbao.