La imagen de Almería como la ‘huerta de Europa’ se ha situado en el centro del foco internacional. Pero no por sus excelencias, sino por … un nuevo ataque a su modelo productivo. Ha ocurrido tras la presentación del documental ‘The Others’ hace pocos días en Amsterdam ante expertos europeos en migración y un par de jornadas más tarde en la sede del Parlamento Europeo.
La obra audiovisual, dirigida por Ofelia de Pablo y Javier Zurita y producida por Hakawatifilm, se ha lanzado junto a un informe del proyecto europeo DignityFIRM, una iniciativa que aúna a organizaciones de siete países con el objetivo de «generar conocimiento, propuestas de políticas y herramientas prácticas adaptadas a los retos específicos a los que se enfrentan las personas que se desplazan entre países y trabajan en la cadena de suministro alimentario.»
El documental, que pretende ser expuesto en diferentes foros para llevar su mensaje a una mayor audiencia, pone el foco en las condiciones de vida y trabajo de miles de personas migrantes vinculadas a la agricultura intensiva y en su discurso se cuestiona el llamado ‘milagro’ agrícola almeriense subrayando lo que considera su «cara oculta».
Grabaciones ocultas
‘The Others’ se adentra en este contexto a través de testimonios, grabaciones clandestinas e «investigación periodística». Su planteamiento defiende la teoría de que bajo el éxito productivo existiría una realidad marcada por la precariedad, la explotación laboral y condiciones de vida indignas.
Desde el propio proyecto financiador de la producción, DignityFIRM, lo resumen así en su web: «Hakawatifilm presenta en Europa ‘The Others’, un documental que investiga las realidades que hacen posible el llamado ‘milagro’ de la Huerta de Europa. Almería bate récords de exportación bajo el mayor mar de invernaderos de Europa. La llamada ‘Huerta de Europa’ alimenta a millones de consumidores cada día y se presenta como un referente en certificaciones ecológicas y buenas prácticas».
Sin embargo, aseguran, «detrás de este éxito, miles de trabajadores migrantes viven sin agua ni electricidad, denuncian abusos laborales y, en algunos casos, violencia extrema».
La directora, Ofelia de Pablo, ha explicado en sus redes sociales que el objetivo es «mostrar la realidad que hay debajo del milagro» y llevar estas historias a las instituciones europeas. «Bajo el mayor mar de invernaderos de Europa, el llamado Mar de Plástico, Almería se presenta como un modelo de sostenibilidad certificada. Sus productos llegan a millones de consumidores que pagan precios más altos creyendo que apoyan una agricultura ética. Pero detrás de esas etiquetas, miles de trabajadores migrantes viven sin agua ni electricidad mientras sostienen esta industria que factura miles de millones de euros».
El documental audiovisual incluye testimonios especialmente duros, como el de un trabajador que aparece en los avances publicados en redes sociales y que define el sistema como «un milagro hecho por la esclavitud del siglo XXI. Muchísimos inmigrantes pagan un precio alto, demasiado alto, para venir a vivir en esa miseria. Agricultura biológica, ecológica, eso es lo que estamos viendo, eso es lo que pretende hacer Europa, pero esclavizando a la gente.» Unas palabras que, más allá de su impacto, resultan profundamente polémicas en el contexto almeriense.
Reducir la complejidad del fenómeno a una relación directa entre sistema productivo y explotación puede resultar simplista. En Almería, muchos expertos y agentes sociales coinciden en que uno de los principales problemas no está tanto en el modelo agrícola en sí, sino en factores estructurales paralelos.
Uno de los más evidentes es el acceso a la vivienda. Entre 3.000 y 5.000 personas viven en asentamientos chabolistas sin luz ni agua corriente, especialmente en zonas como Níjar, una situación denunciada desde hace años por diversas organizaciones.
Pero el origen de estos asentamientos no puede explicarse únicamente desde la agricultura. La falta de oferta de alquiler asequible, las dificultades para empadronarse, la irregularidad administrativa y, en algunos casos, el rechazo social a alquilar viviendas a personas extranjeras son factores determinantes.
De hecho, informes sociales subrayan que la ausencia de vivienda digna genera un efecto en cadena, porque dificulta la regularización, empeora las condiciones laborales y frena la integración. Es decir, el problema no empieza ni termina en el invernadero.
Presuntos abusos laborales
El documental también incide en presuntos abusos laborales. Datos de sindicatos apuntan a incumplimientos en salarios, cotizaciones o pago de horas extra. Ahora bien, estas cifras conviven con otra realidad, un sector fuertemente regulado, con controles crecientes y sometido a estándares europeos, especialmente en el ámbito de las certificaciones agrícolas y medioambientales.
Además, el tejido productivo almeriense está compuesto mayoritariamente por pequeñas explotaciones familiares, no por grandes corporaciones, lo que introduce una variable clave, al estar condicionados los márgenes y las propias condiciones laborales por la presión de los precios en origen y la competencia internacional.
El impacto de ‘The Others’ no reside solo en lo que muestra, sino en cómo lo muestra. Su narrativa plantea una relación directa entre el éxito del modelo agrícola y la explotación de los trabajadores, una interpretación quizá demasiado superficial y que no todos comparten en la provincia.
En Almería, el debate es más amplio. Mientras no se niega la existencia de problemas graves, especialmente en vivienda y en casos concretos de incumplimiento de las condiciones laborales, sí se cuestiona que estos definan en su totalidad a un sector que ha sido clave para el desarrollo económico y social de la provincia.
De hecho, muchos agentes locales consideran que el riesgo de este tipo de producciones es trasladar una imagen parcial que puede afectar a la reputación internacional del sector, sin abordar con suficiente profundidad las causas estructurales del problema.
La presentación del documental en instituciones europeas evidencia que el debate ha traspasado fronteras. La pregunta ya no es solo qué ocurre en Almería, sino cómo se interpreta, qué soluciones se plantean y desde qué ámbitos se tiene la capacidad de poder aplicar medidas reales y efectivas.
Porque, en última instancia, el reto es múltiple y pasa por garantizar condiciones laborales dignas, y resolver el problema de la vivienda y la integración social. Y eso implica no solo al sector agrícola, sino también a administraciones públicas, políticas de vivienda, normativa migratoria y, en última instancia, a la propia sociedad.
El propio proyecto DignityFIRM habla de «generar conocimiento, propuestas políticas y herramientas prácticas». La clave estará en si ese conocimiento se construye desde una visión completa o desde una mirada parcial.
Un debate abierto
‘The Others’ seguirá proyectándose en festivales, universidades y foros europeos. Mientras tanto, en Almería, el debate continúa, con división entre quienes ven en el documental como una denuncia necesaria y quienes lo interpretan como un relato incompleto y sensacionalista.
Y más allá del ruido, sigue trabajando día a día, con esfuerzo y capacidad de superación, un modelo agrícola que alimenta a millones de personas, sostenido por miles de trabajadores cuya situación demanda respuestas que no son sencillas y que no tienen una única explicación, sino un conjunto de factores interrelacionados.