El Barça se llevó un mazazo de los gordos en la ida de los cuartos de final de la Champions League (0-2). La dolorosa victoria del Atlético de Madrid vino de la mano del ruido arbitral por una roja lógica a Pau Cubarsí y un posible penalti no señalado a Marc Pubill por coger la pelota con la mano tras el envío de Juan Musso aunque no sacó ninguna ventaja posterior. Como ya sucediera en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, el barcelonismo se agarró a la polémica arbitral para tapar un revés que pone seriamente en jaque el acceso a la siguiente ronda.
El más vehemente de todos fue Hansi Flick. El técnico alemán criticó la labor arbitral y no se mordió la lengua, incluso con reproches a su compatriota Christian Dingert. «No me puedo creer que la acción del penalti no sea roja. Era penalti y roja», se quejó Flick sobre la mano de Pubill en el área. El futbolista del Atlético ya tenía amarilla. «El VAR estaba muy concentrado con el Atlético. Era un tío alemán. Gracias«, insistió.
Preguntado sobre la roja a Cubarsí, Hansi Flick se mostró dubitativo. «Podría ser roja o podría no serlo. No estoy seguro de si lo toca lo suficiente. La pelota estaba por detrás». Otros jugadores como Araújo valoraron que la expulsión «condicionó el partido», mientras que Gerard Martín aseguró que «Musso puso el balón el juego, Pubill la paró con la mano y desde el VAR tenían que haber visto la acción». Los culés también pidieron la expulsión de Koke.
»Es increíble».
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El malestar arbitral del Barça derivó en una queja formal ante la UEFA. «El FC Barcelona considera que no es la primera vez que, en recientes ediciones de la UEFA Champions League, decisiones arbitrales incomprensibles han perjudicado gravemente al equipo, generando un claro agravio comparativo e impidiendo competir en igualdad de condiciones con otros clubes.
«No estamos hablando de tres puntos, estamos hablando de un título muy importante como es la Champions. También nos pasó hace poco en la Copa del Rey. La memoria es corta, pero lo tenemos que denunciar porque, si no lo hacemos, no habrá mejora. Todo el mundo se puede equivocar, pero ya van demasiadas veces», confesó el presidente del Barça, Rafa Yuste. Cabe recordar que el Barça ya envió una queja formal a la RFEF tras la semifinal de la Copa del Rey.
La cara oculta de Flick… hasta ahora
El enfado arbitral del Barça en Europa contrasta con la acérrima defensa de los colegiados que hicieron tanto Hansi Flick como Joan Laporta el curso pasado cuando el Real Madrid protestó contra los árbitros españoles. «Es su opción, no es nuestra manera de hacer las cosas, nosotros lo haremos como lo hemos hecho siempre. Cada entrenador, cada club tiene sus motivos para decir qué cosas, pero todos cometemos errores y somos humanos. Los árbitros tienen un trabajo muy duro y tenemos que cuidarles, no es fácil la situación que tienen».
István Kovács muestra cartulina roja al defensa del FC Barcelona, Pau Cubarsí. (EFE/Siu Wu)
«Es nuestra responsabilidad proteger a los jugadores y a todo el mundo. Sobre el terreno de juego hay decisiones, pero después del partido hay que dejarlo todo atrás. Los aficionados quieren ver a los jugadores y necesitamos a los árbitros. Ya lo dije hace muchos meses que tenemos que cuidarlos todos los clubes y también los jugadores», argumentó el alemán antes de la final de la Copa del Rey del curso pasado.
El Barça estudia una queja formal
En efecto, Hansi Flick vio amarilla en la entrada de Gerard Martín a Almada en el Atlético-Barça que dejó al Real Madrid a siete puntos en Liga. Sin embargo, el Comité Técnico Arbitral corrigió a Busquets Ferrer y a Melero López en Tiempo de Revisión. «Para el CTA se trata de juego brusco grave sin que tenga relevancia quién toca primero el balón. La sanción disciplinaria correcta debe ser tarjeta roja«.
Hansi Flick, muy enfadado con los colegiados. (Reuters/Albert Gea)
Una decisión que Álvaro Arbeloa criticó en la rueda de prensa previa al encuentro frente al Girona. Preguntado sobre el saldo arbitral y la diferencia de criterio entre los colegiados españoles y europeos, el técnico del Real Madrid fue contundente. «Todos sabéis mi opinión sobre lo que ha ocurrido en el fútbol español durante tantos años. Y todavía sigue ocurriendo a veces. No voy a cambiar de opinión».
El Barça se llevó un mazazo de los gordos en la ida de los cuartos de final de la Champions League (0-2). La dolorosa victoria del Atlético de Madrid vino de la mano del ruido arbitral por una roja lógica a Pau Cubarsí y un posible penalti no señalado a Marc Pubill por coger la pelota con la mano tras el envío de Juan Musso aunque no sacó ninguna ventaja posterior. Como ya sucediera en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, el barcelonismo se agarró a la polémica arbitral para tapar un revés que pone seriamente en jaque el acceso a la siguiente ronda.