Como estaba previsto el alto de Izua era el puerto decisivo de esta quinta etapa, la cima en la que se iban a abrir las … distancias que, a la postre, decidirían la jornada en Eibar. Paul Seixas y Florian Lipowitz han demostrado ser los más fuertes y caminaban en solitario a coronar con distancia en cabeza. Pero en los últimos kilómetros ha emergido la figura del corredor de Movistar Javier Romo. «No esperaba encontrarme tan bien. He visto que quedaba kilómetro y medio y pensaba que podía remontarles», explicaba el toledano en la llegada. Lo ha logrado, pero en los últimos metros del puerto ha sufrido una aparatosa y desconcertante caída que le ha dejado sin opciones para el triunfo.
«He conseguido llegar donde ellos, pero un fan con seguro ganas de ayudar… me dio un pequeño golpe que me ha desestabilizado y he hecho el afilador con Lipowitz y me he ido al suelo», comentaba en la llegada de Eibar con cierto malestar por lo que podía haber sido. «Al final tocó remar y nos cogieron por detrás y me dije que tenía que darlo todo», ha añadido el que finalmente ha sido tercero en la meta de la ciudad armera.
Analizando las imágenes, sí que se percibe un ligero golpe de un fan desde la parte izquierda de la imagen y que, al momento, el corredor toledano choca su rueda delantera con la trasera de Lipowitz y se va al suelo.
«No le voy a dar más vueltas, al final, eso está pasado. Tendré más días seguro. Me quedo con que tenía las piernas para estar ahí. Una pena en la caída pero habrá más oportunidades», ha añadido el de Movistar.
Romo se veía fuerte y de hecho al final ha acabado entrando en meta en tercera posición en solitario. «Nunca se sabe si podía estar con ellos. Vendrán más oportunidades», ha añadido. Y sobre la última etapa de la Itzulia, la de mañana con final en Bergara, Romo reconoce que la carrera «volverá a ir rápida. La dureza la pone el ritmo y la verdad es que estamos un poco locos, que vamos muy rápidos todos los días».