Cada vez hay más gente que me pregunta sobre las crónicas que escribo en este periódico. Me comentan que les parece muy interesante el enfoque … y el punto de vista de mis escritos. Para mí es un orgullo responder a sus preguntas y darles mi humilde opinión. Hay de todo, gente que entiende de ciclismo y otros que no tanto y por eso es importante empatizar con ellos para resolver sus dudas.
Lo que más me preguntan es si Seixas sería capaz de ganar hoy en día a Pogacar. Rotundamente no. El joven corredor francés ha demostrado que cuando Pogacar se retire tiene muchas papeletas para ser su sucesor, pero Pogacar solo hay uno.
Por otro lado, la etapa de ayer dejó varias lecturas. Primera, mala suerte para Romo, porque su caída en el alto de Izua cuando iba con Seixas y Lipowitz le daban estratégicamente muchísimas opciones de ganar la etapa. Segunda, sigo sin entender las tácticas de este nuevo ciclismo. Creo que Lipowitz, que ayer también fue valiente, y sobre todo tuvo la fortaleza de aguantar a Seixas, debería haber esperado a Roglic para afrontar la última subida y la parte final con la baza de su compañero y valerse de esa superioridad para intentar poner en aprietos al francés. Y si no, por lo menos, hablar con el y asegurarse si lo relevaba de ser el ganador.
Y tercera, Seixas sin duda es el más fuerte de la carrera, pero no pudo dejar atrás a Lipowitz y eso en una etapa tan dura tiene varias lecturas. Hoy nos espera otro etapón en Bergara. Como oñatiarra conozco muy bien ese terreno y después de lo visto ayer con hasta ocho puertos veremos otra bonita batalla. Pero sobre todo hay que tener en cuenta el tiempo porque ayer por la noche ya giró el viento, cambian las temperaturas y se espera lluvia. Después de un día de calor los ciclistas pueden acusar mucho ese cambio brusco que se espera. Y como siempre, la lluvia siempre trae riesgos en las bajadas y aunque Seixas ha demostrado ser un gran bajador es el que más tiene que perder si asume demasiados riesgos como en las últimas etapas.
Termina la Itzulia y haremos la lectura definitiva con todos los elementos encima de la mesa, pero Seixas hoy no podría ganar a Pogacar.