Es una película para los amantes de la ciencia ficción. Y para los entusiastas de la comedia. Y para los que simplemente quieren pasar dos horas largas en el cine de lo más amenas. O incluso si simplemente ver a Ryan Gosling durante 156 minutos te compensa pagar la entrada, Proyecto Salvación está en las carteleras de España para ti.
Proyecto Salvación está codirigida por Phil Lord y Christopher Miller, colaboradores habituales que han filmado, entre otras, La LEGO Película o Lluvia de albóndigas. Por su parte, el guion recae sobre Drew Goddard, que ha escrito para Perdidos o The Good Place, pero cuyo título más “propio” es sin duda La cabaña en el bosque.
En Proyecto Salvación, no nos coge tan de improviso como en este último porque la película se basa en una novela, publicada en España con el título original del largometraje, Proyecto Hail Mary. Te contamos las 10 diferencias más significativas entre una y otra.
Los 10 rasgos exclusivos de ‘Proyecto Salvación’
No es la primera vez que se lleva una película de ciencia ficción de Andy Weir, el autor de Proyecto Hail Mary, al cine: la más conocida es Marte, a cargo de Ridley Scott. Sin embargo, con Proyecto Salvación se han tomado más libertades que en la aventura marciana de Matt Damon.
Para empezar, el tercer personaje humano en importancia de la película no existe en el libro: se trata de Carl (Lionel Boyce), uno de los pocos humanos de Proyecto Salvación con algo que decir y que ejerce como alivio cómico durante el primer tramo de la película. No busques a Carl en la novela, porque no está. Tampoco el diseño de la nave espacial, mucho más espaciosa en la película que en la novela, donde es prácticamente un cohete de dibujos animados.
La novela, además, no es ni mucho menos tan cómica como la película: el personaje de Ryan Gosling acapara un tramo inicial bastante mohíno, asfixiado por los problemas que le supone el proyecto, y que anteceden a la entrada en escena de Rocky. Entrada en escena muy tardía en el libro en comparación con la película.
De igual forma, toda la parte científica en la que explican las bases, los propósitos y le otorgan realismo a la estructura de la operación se diluye en la película, que sustituye estos tramos por gags y los destina a desarrollar más a los personajes y menos sus teorías sobre el espacio.
Esto lleva al siguiente cambio: cuando Rocky se arriesga para salvar a Grace, en el libro su salud peligra más de lo que lo hace en la película y Grace debe llevar a cabo una serie de experimentos para salvarlos. Experimentos en los que se ahonda en la “ciencia” tras el organismo que responde al nombre de Rocky.
De igual forma, el interés de Grace por todo cuanto hace Rocky (por todo cuanto es Rocky) lo lleva en la novela a verlo comer, hacer la digestión e ir al baño. Algo que afortunadamente se tuvo a bien no incluir en la película. La trama de Proyecto Salvación se concentra en tres humanos: Grace, Carl y Stratt.
El segundo no aparece en la novela, en la que sí hay muchos otros seres de nuestra especie y con mayor peso en la narración. Sin embargo, se los incluye como meros cameos. Y eso, para aliviar el peso de una película que, montada ya, va camino de las tres horas.
En la película, Rocky deja entrar a Grace en su nave antes de partir, además de diseñarle un traje que le permite entrar en su atmósfera. Pese a que sea uno de los momentos más conmovedores de Proyecto Salvación, en la novela no figura.
Como hemos visto, aunque se la haya acusado de alargada, la mayor parte de los cambios buscan simplificar la trama de la novela: el más notable es la cronología. En la película, todo lo narrado abarca unas cuantas semanas, mientras que en la novela transcurren meses, hasta el punto en que Grace llega a hablar el lenguaje cantarín de Rocky. Por último, está el giro final: cuando Grace salva a Rocky, mucho menos complejo en la película que en el libro.