Ya están en casa. Los cuatro tripulantes de la misión Artemis II han regresado sanos y salvos tras completar el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo. La nave Orion, de la NASA, ha amerizado con éxito en el océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego, en torno a las 2:07 de la madrugada (hora peninsular española), tras atravesar la atmósfera a unos 40.000 kilómetros por hora y desplegar tres paracaídas para amortiguar su caída. Final feliz a una misión histórica que ha llevado al espacio a la primera mujer en este tipo de viaje, Christina Koch, al primer astronauta afroamericano en una misión lunar, Victor Glover, y al primer representante internacional en una misión de este perfil, el canadiense Jeremy Hansen, junto al comandante Reid Wiseman. Este épico momento ha cerrado una de las misiones más simbólicas del nuevo programa de exploración de la NASA, pero también una de las teorías conspirativas más persistentes de los siglos XX y XXI: el bulo de que la llegada a la Luna en 1969 fue falsa.

El nombre más repetido en la cultura de la conspiración es el del cineasta Stanley Kubrick, quien nunca habló públicamente del tema, pero cuya figura es central en la construcción cultural de la duda. La idea de que habría “dirigido el rodaje” de la llegada a la Luna se convirtió en un mito pop desde los 80. También se suele atribuir a John Lennon cierta desconfianza, cuando en realidad solamente expresó su escepticismo hacia narrativas oficiales del poder estadounidense en algunas entrevistas de los años 70. De hecho, y hasta hace solo unos meses, la duda no había campado en el star system, sino en sus márgenes, a través de figuras periféricas cuya influencia creció con el tiempo más en internet que en su propio momento histórico. Eso era así hasta hace muy poco.

Esto nos lleva al 30 octubre de 2025, el día en que Khloé Kardashian convenció a su hermana Kim de que el aterrizaje en la Luna era falso y dio un altavoz de oro a una de las teorías de la conspiración más persistentes de la cultura pop. Era la sexta temporada de The Kardashians y Kim Kardashian comentaba con la actriz Sarah Paulson el alunizaje de 1969: “I think it was fake” (“Creo que fue falso”), llegó a decir. El comentario, emitido en un formato de gran audiencia global, reactivó uno de los bulos más insistentes del siglo XX. El episodio creció aún más cuando Khloé comentó después que en casa se habían escuchado este tipo de teorías y que, de alguna manera, ella misma había insuflado esas dudas a su hermana.

La respuesta institucional no tardó en llegar. Lo hizo a través de las redes sociales y sorprendió por su tono y su visibilidad. La NASA no solo corrigió la afirmación recordando que el programa Apolo llevó a cabo seis alunizajes tripulados entre 1969 y 1972, sino que además decidió intervenir en el terreno simbólico: el entonces administrador en funciones, Sean Duffy, invitó públicamente a Kardashian a asistir a un lanzamiento del programa Artemis en el Kennedy Space Center. Un gesto que no se ha llegado a materializar, ya que no hay evidencia de que Kardashian haya asistido al lanzamiento del Artemis II.