El cine puede cambiar vidas y modificar por completo el estado de ánimo de los espectadores. El impacto positivo del séptimo arte en el estado anímico de las personas está más que contrastado, y el conocido ensayista y experto en desarrollo personal Francesc Miralles ha elaborado una pequeña lista con tres largometrajes que cualquier cinéfilo en España debería ver para «sacudirno el polvo de las experiencias negativas».
En un artículo escrito para la publicación Cuerpo y mente, el escritor nacido en Barcelona ha citado tres películas que ayudan a tener una perspectiva mucho más positiva y que están recogidas en su manual Cineterapia las 35 películas que más me habían ayudado a vivir. Estos proyectos emblemáticos de la historia de Hollywood cuentan con argumentos muy inspiradores que demuestran el «poder curativo del cine», tal y como defendía el psicoterapeuta Gary Solomon.
Películas inspiradoras: de ‘El mago de oz’ a ‘My Fair Lady’
La primera película de la lista elaborada por Francesc Miralles es una de las más importantes de todos los tiempos: El mago de Oz (1939). La mítica adaptación de la obra de L.F. Baum protagonizada por Judy Garland da a los espectadores varias lecciones, como las principales cualidades que puede tener un ser humano (valentía, corazón y cerebro) a través de tres personajes o el hecho de que siempre hay una salida para una situación complicada (el camino de baldosas amarillas).
El segundo largometraje que cita el ensayista en su artículo es otra de las adaptaciones más recordadas de la historia, My Fair Lady (1964). El musical de Broadway llegó a la gran pantalla de la mano de Audrey Hepburn. La ganadora de ocho galardones en los Premios Oscar también se inspira en Pigmalión, que adapta a su vez la obra de Ovidio en la que plasma el efecto homónimo: las expectactivas sobre una persona influyen en su comportamiento, y para alcanzar lo que se quiere ser no solo hay que imitarlo, sino sentirlo y actuar en consecuencia.
Francesc Miralles también incluye en el listado Atrapado en el tiempo (1993), la cinta liderada por Bill Murray y Andie MacDowell ambientada en El Día de la Marmota. En la película, el egocéntrico personaje del actor de Lost In Translation (2003) se encerrado en un bucle temporal que le hace darse cuenta de que lo más importante es vivir el presente y que con negatividad es muy difícil poder alcanzar la felicidad.
Además de estas tres películas, el escritor barcelones también menciona cuatro cintas imprescindibles en la historia del cine muy inspiradoras, como El apartamento (1960) de Billy Wilder y la importancia de expresar los sentimientos, la icónica Darzu Uzala (1975) de Akira Kurosawa, que aboga por el poder de la amistad y la naturaleza, Una historia verdadera (1999) de David Lynch centrada en el perdón y Amélie (2001), en la que se demuestra la felicidad que produce ayudar a los demás.