Todavía sin poder asimilar la gran experiencia vivida, que ha llevado al ser humano de vuelta a la órbita lunar 53 años después de que … lo hiciera la última de las misiones Apolo. Así es como se encuentran los integrantes de la tripulación de la misión Artemis 2 de la NASA, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. El sábado regresaron a la Tierra tras completar con éxito el histórico viaje de casi diez días alrededor de la Luna, en una operación que marca un hito en la exploración espacial, y que sienta las bases para futuras misiones tripuladas al satélite.

Se trata, han descrito los tripulantes, de una experiencia histórica, «demasiado grande para un solo cuerpo», que los mantendrá «unidos para siempre». Tras amerizar en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, fueron trasladados a Houston, donde recibieron una bienvenida multitudinaria en el Centro Espacial Johnson y pudieron reencontrarse con sus familias por primera vez desde el inicio de la misión.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha calificado el vuelo como «la mayor aventura de la historia de la humanidad», en referencia a un viaje que ha llevado a la tripulación a alcanzar la mayor distancia recorrida por seres humanos desde la Tierra y a completar un sobrevuelo lunar sin precedentes desde hace más de medio siglo. Durante la misión, los astronautas se convirtieron además en las primeras personas en observar directamente la cara oculta de la Luna, capturando imágenes que, según la NASA, «contribuirán a mejorar el conocimiento sobre la formación y evolución del satélite».

En sus primeras declaraciones públicas tras el regreso, el comandante de la misión, Reid Wiseman, ha subrayado el carácter único de la experiencia: «Estamos unidos para siempre, y nadie aquí abajo jamás sabrá por lo que acabamos de pasar los cuatro, y fue lo más especial que jamás me sucederá en la vida». Además, ha reconocido la dificultad del viaje: «Antes del lanzamiento, parece el sueño más grande del mundo, y una vez allí, lo único que quieres es volver con tu familia y tus amigos. Es algo especial ser humano, y es algo especial estar en el planeta Tierra».

Por su parte, Victor Glover admitió que aún no había digerido completamente la magnitud de la misión: «Todavía no he asimilado lo que acabamos de hacer. Más allá del desafío que me supone intentar describir lo que vivimos, la gratitud por haber visto lo que vimos, por haber hecho lo que hicimos y por haber estado con quien estuve, es algo demasiado grande como para caber en un solo cuerpo».

Próximos pasos

La especialista de misión Christina Koch ha puesto el acento en la cohesión del equipo, asegurando que «una tripulación es un grupo que está siempre presente, pase lo que pase, inseparablemente unida por un hermoso y fiel vínculo». Asimismo, ha relatado el impacto de observar la Tierra desde el espacio: «La Tierra era como un bote salvavidas flotando tranquilamente en el universo», antes de apuntar que «en el planeta Tierra, todos formamos parte de una tripulación».

Por su parte, Jeremy Hansen ha destacado la dimensión humana de la misión y la conexión con quienes la siguieron desde la Tierra: «Lo que vieron fue un grupo de personas que disfrutaban contribuyendo. Somos un espejo que los refleja, y si les gusta lo que ven, miren un poco más allá. Este es su reflejo».

La misión ha dejado varios hitos históricos, entre ellos la participación de la primera mujer en un vuelo lunar, la primera persona de color y el primer astronauta no estadounidense en este tipo de expediciones, así como el estreno del sistema Space Launch System y la nave Orion en un vuelo tripulado, según subraya Bloomberg. La NASA ya trabaja en los próximos pasos del programa, con la vista puesta en la misión Artemis III, prevista para 2027, que buscará llevar de nuevo astronautas a la superficie lunar, seguida de Artemis IV en 2028, en el marco de un plan más amplio para establecer una presencia sostenida en la Luna.