El Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) tiene un plazo de 56 semanas para devolver las pinturas robadas por la Generalidad republicana en el Real Monasterio de Santa María de Sijena, en los Monegros oscenses. La juez del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Huesca ha emitido un requerimiento al museo, cuya titularidad comparten el Ministerio de Cultura, la Generalidad y el Ayuntamiento de Barcelona, para que proceda a la devolución de las pinturas «con la máxima prudencia, cautela y diligencia y con estricto sometimiento a las exigencias técnicas que impone la singular naturaleza de los bienes objeto de restitución».

Para ello la juez establece un plazo de 56 semanas, algo menos del tiempo calculado por el MNAC para llevar a cabo los trabajos de desmontaje de las obras y devolverlas al Gobierno de Aragón y al Ayuntamiento de Villanueva de Sijena para su restitución en la sala capitular del monasterio, de donde fueron arrancadas al comienzo de la Guerra Civil. Los responsables del museo habían hablado de 64 semanas, pero siempre dando a entender por activa y por pasiva que la operación implica un riesgo absoluto de destrucción total de las pinturas.

En el requerimiento la juez advierte al MNAC de que «el incumplimiento del calendario fijado, aun parcial y referido a cualquiera de sus fases, habilitará a la parte ejecutante para instar y llevar a cabo la ejecución, bajo su responsabilidad, si bien a costa de la ejecutada, con reclamación, en su caso, de cuantos gastos se deriven para ello».

Un sobrino de Narcís Serra

Los términos de la juez responden a la estrategia dilatoria del museo, que dirige Pepe Serra, sobrino de Narcís Serra, desde 2012, y a la campaña propagandística sobre la supuesta destrucción de las obras que implica el desmontaje y traslado. Las instituciones que forman parte del patronato del museo, todas en manos socialistas, no se oponen al traslado y en teoría aceptan la sentencia de la juez del caso, ratificada por el Tribunal Supremo el año pasado, y el último requerimiento marcando un plazo para su ejecución.

La resolución judicial ha sido comunicada a las partes este lunes, día en el que arranca la cuenta atrás para la devolución de las pinturas de Sijena, una serie de valiosos frescos románicos expuestos en el MNAC en pésimas condiciones a pesar de lo que dicen Pepe Serra, sus subordinados y los medios catalanes. El pasado verano un equipo técnico del Gobierno de Aragón evaluó el estado de conservación de las pinturas y realizó un solvente dictamen sobre el traslado a pesar de que fue objeto de boicot en el MNAC, que no les dio acceso a todo el material que debe ser devuelto.

Un prófugo y una condenada

En paralelo, un grupo de exconsejeros de Cultura de la Generalidad entre los que se cuentan el prófugo Lluís Puig y la condenada por corrupción Laura Borràs (que debería ingresar en prisión si el Gobierno de Sánchez no la indulta) presentó en el Tribunal Superior de Justicia de Aragón una denuncia contra la juez de Huesca y las autoridades autonómicas aragonesas con el argumento de que el cumplimiento del fallo, el traslado de las obras, pone en riesgo su conservación.

Conservación penosa

La tesis más extendida en Cataluña es que las pinturas murales de Sijena se conservan gracias a los cuidados prodigados por el MNAC y que si salen del museo se volatizarán al contacto con el aire.

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Sin embargo, los técnicos enviados por el Gobierno de Aragón detectaron colillas y tornillos detrás de las pinturas y zonas muy afectadas por humedades. El abogado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, Jorge Español, mostró durante el juicio un documento del MNAC de 1994 con la denuncia de una conservadora que había hallado excrementos de paloma sobre una de las pinturas.

La resolución de la juez de Huesca debería zanjar definitivamente el pleito sobre la devolución del patrimonio aragonés retenido en Cataluña. El independentismo ha tratado de hacer del caso una afrenta a los catalanes, pero las manifestaciones convocadas por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium no tuvieron ningún seguimiento.

Reacción aragonesa

El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha calificado la resolución judicial de «excelente noticia para todos los aragoneses» y ha puesto en valor el trabajo realizado por el equipo técnico enviado al MNAC el pasado verano para evaluar el traslado, definir los trabajos y un cronograma para hacer posible el cumplimiento de la sentencia, un hecho no precisamente fácil en Cataluña cuando el fallo es contra la Generalidad o el Parlament.

Olloqui ha señalado además que en el requerimiento judicial «hay una voluntad de evitar el filibusterismo procesal, la juez deja claro que ya no es momento de más enredos».

En el MNAC dicen que están estudiando el requerimiento mientras que la consejería de Cultura de Cataluña aún no se ha pronunciado.