El centrocampista del Atlético de Madrid, Marcos Llorente, vuelve a estar en el centro de una intensa polémica tras compartir públicamente su postura contraria … al uso de protectores solares. A través de su perfil de Instagram, el futbolista lanzó un desafío a la comunidad científica al cuestionar que el sol sea un problema de salud: «El sol ha existido durante millones de años, ¿y ahora resulta que es peligroso?», argumentó ante sus seguidores.

Llorente sostiene que la evidencia científica actual es insuficiente. Según el jugador, no existen estudios que analicen a humanos con hábitos de vida saludables expuestos a la luz solar real, alegando que las investigaciones suelen basarse en animales nocturnos o personas con «ritmos circadianos alterados». Además, el deportista critica lo que considera una doble vara de medir: «Se señala a quien toma el sol de forma coherente, pero se ignoran los ultraprocesados, el azúcar o el abuso de pantallas».

La contundente respuesta de los expertos

La reacción de la comunidad médica no se ha hecho esperar, liderada por especialistas como el dermatólogo Alex Docampo. El doctor ha sido tajante al desmontar la lógica del futbolista con una comparación directa: «El uranio también ha estado en la Tierra mucho más tiempo que los humanos y no por ello es recomendable exponerse a él».

Docampo defiende en una respuesta a la publicación del futbolista la solidez de la evidencia clínica que vincula la exposición radiación ultravioleta sin protección con daños graves en la piel, rebatiendo punto por punto las afirmaciones del jugador:

– Falsa seguridad: La antigüedad de un elemento natural no garantiza su inocuidad.

– Evidencia clínica: Los estudios en humanos sanos sí existen y confirman el riesgo de melanoma.

– Uso preventivo: El protector solar sigue siendo la herramienta principal de prevención primaria avalada por organismos internacionales.

En las respuestas a esta publicación, continúa el debate entre el futbolista y el médico. «Estos estudios que citas no me valen porque no tienen en cuenta los hábitos de las personas ni cuándo o cuánto se expone», escribe Llorente. «Vamos a ver, si es un ensayo clínico ALEATORIZADO, esos hábitos que dices que son tan importantes o la exposición se van a distribuir de forma similar entre ambos grupos», responde Docampo, quien añade que «lo que no puede ser es que digas que un ensayo clínico ‘no me vale’ porque sus resultados no encajan con las conclusiones que tú quieres sacar; en cambio, vuestra gráfica de la relación entre ventas de protección solar y cáncer de piel, que es observacional y hay muchísimos posibles factores de confusión, te parece que demuestra esa relación por completo… eso es hacer ‘cherry picking’, escoger solamente los estudios que te convienen para tus ideas o tu negocio».

Pese a la confrontación, Llorente ha manifestado estar en un «proceso de aprendizaje continuo», asegurando que estaría dispuesto a rectificar si se le presenta evidencia real que contradiga su postura actual. Por ahora, el debate sigue encendido entre los beneficios de la vitamina D y los peligros contrastados de la radiación solar.

Otras voces científicas, como la nutricionista Laura Fernández, han salido en apoyo del dermatólogo: «gracias por dar una opinión basada en evidencia porque hoy en día, por desgracia la gente tiene más en cuenta la opinión de, da igual si es futbolista o cualquier otra profesión, que la de personas que hemos estudiado carreras en materia de salud… no sé donde vamos a llegar».