La fibrilación auricular (FA) afecta a casi 38 millones de personas en todo el mundo, y se prevé que su prevalencia se duplique en los próximos 35 años. El accidente cerebrovascular es una consecuencia temida de la FA, pero la insuficiencia cardíaca (IC) también se produce con frecuencia en pacientes …



La fibrilación auricular (FA) afecta a casi 38 millones de personas en todo el mundo, y se prevé que su prevalencia se duplique en los próximos 35 años. El accidente cerebrovascular es una consecuencia temida de la FA, pero la insuficiencia cardíaca (IC) también se produce con frecuencia en pacientes con FA y es una causa importante de muerte. La IC se ha estudiado exhaustivamente en pacientes con FA clínicamente diagnosticada, pero se sabe poco sobre la incidencia y el momento de aparición de la IC en personas cuya FA se ha detectado durante un cribado.

Sobre esta temática se ha debatido este miércoles durante el Congreso
Anual de la Asociación Europea del Ritmo Cardíaco (EHRA), una rama de la
Sociedad Europea de Cardiología (ESC), y que se celebra estos días en París (Francia).

«La insuficiencia cardíaca y la fibrilación auricular tienen una relación bidireccional y se aceleran mutuamente, por lo que es importante identificar y tratar la IC precozmente en pacientes con FA», explicó la Dra. Gina Sado, del Hospital Danderyd de Estocolmo.

De acuerdo con dicha cardióloga, en personas con fibrilación auricular detectada mediante cribado, el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca fue tres veces mayor que el de los participantes sin FA y comparable al de los pacientes con FA clínicamente diagnosticada.



Evidencia a través de estudios

Los argumentos de la Dra. Sado se sustentan en sendos estudios STROKESTOP y STROKESTOP II en los un grupo de personas de 75 a 76 años fueron asignados aleatoriamente a recibir un cribado de fibrilación auricular basado en ECG o a servir como controles. Este análisis post hoc estudió la incidencia de nuevos diagnósticos de insuficiencia cardíaca (IC) con base en un seguimiento medio de 6,9 ​​años para STROKESTOP y 5,1 años para STROKESTOP II. Los datos sobre diagnósticos de IC y mortalidad se obtuvieron de registros nacionales. Se utilizó la regresión de Cox para estimar los cocientes de riesgo (CR) de IC incidente entre los grupos. 

De los 6.824 individuos examinados en el estudio STROKESTOP, se detectó fibrilación auricular de nueva aparición en 252 individuos y, de estos, 57 fueron diagnosticados con insuficiencia cardíaca (23%) durante el período de seguimiento. 

De los 6.601 individuos examinados en el estudio STROKESTOP II, se detectó fibrilación auricular de nueva aparición en 152 individuos y, de estos, a 31 se les diagnosticó insuficiencia cardíaca (20%) durante el período de seguimiento. 

En el estudio STROKESTOP, la fibrilación auricular detectada mediante cribado se asoció con un riesgo tres veces mayor de insuficiencia cardíaca en comparación con las personas sin fibrilación auricular (HR ajustado 3,19; intervalos de confianza del 95 % [IC] 2,42 a 4,21) y con un riesgo de insuficiencia cardíaca comparable al de los pacientes con fibrilación auricular previamente diagnosticada (HR ajustado 2,86; IC del 95 % 2,34 a 3,50). Se observaron resultados similares en el estudio STROKESTOP II. 

Cabe destacar que la insuficiencia cardíaca se diagnosticó precozmente, dentro de los 6 meses posteriores a la detección de la fibrilación auricular, tanto en los estudios como en los grupos con fibrilación auricular. 

Estos hallazgos sugieren, según la Dra. Sado, que la FA asintomática no es una afección benigna y resaltan la necesidad de una detección temprana tanto de la FA como de la IC.