El Azulmarino sigue en su camino para escribir su nombre en la historia en el baloncesto balear. Las de Alberto Antuña se encuentran a solo dos partidos, o lo que es lo mismo 80 minutos, de conseguir el ascenso a la Liga Femenina Endesa.

Con la victoria del pasado domingo contra La Salle Melilla por 63-94, las mallorquinas encarrilan el tramo final de temporada en el mejor momento de forma posible. Y es que las jugadoras, como bien ha comentado en más de una ocasión su técnico, han entendido perfectamente su papel y que deben trabajar en equipo para lograr una meta común, que es la de la promoción. Un Azulmarino que lleva demostrando toda la temporada que está a un nivel superior, pese a que en muchas ocasiones le cuesta engrasar la máquina, pero cuando todo entra en sintonía, el barco acabo llegando a buen puerto, y prueba de ello son sus 28 victorias y solo una derrota en su casillero.

Un objetivo que el año pasado ya se quedó cerca pero que no pudo ser tras caer en el playoff de ascenso, donde fueron eliminadas en semifinales por el CAB Estepona Jardín Costa del Sol y que arrebataba a las mallorquinas el sueño que tanto llevaban persiguiendo. Sin embargo, este año parece estar más cerca que nunca, pese a que el Celta no se despega de su sombra para que, en caso de fallar, puedan acceder a esa primera plaza que las de Antuña no sueltan desde hace varias jornadas.

A falta de dos fechas, el Azulmarino tiene un calendario a priori asequible para sumar las dos victorias que le darían el premio que tanto llevan buscando. La primera será este sábado, en el último partido de las mallorquinas en casa donde se medirán a partir de las 16:30 horas al Real Canoe, para finalmente el 25 de abril a las 19 horas, visitarán al Castelló para tratar de certificar el ascenso. Todo ello contando con que el Celta cumplirá en sus dos enfrentamientos restantes. Un equipo que tiene un calendario mucho más complicado, especialmente en la última jornada donde recibirá al Unicaja Mijas, el tercer clasificado de la LF Challenge.

Pero el Azulmarino depende de él mismo, se lo ha ganado durante todo el año y ahora, no puede ni debe fallar.