La candidiasis invasiva es la infección fúngica invasiva más común entre los receptores de trasplantes de órganos sólidos (RTOS), representando del 39% al 60% de todas las infecciones fúngicas invasivas en esta población y asociándose con una alta tasa de mortalidad.Si bien la candidemia es la manifestación más frecuente de la …
La candidiasis invasiva es la infección fúngica invasiva más común entre los receptores de trasplantes de órganos sólidos (RTOS), representando del 39% al 60% de todas las infecciones fúngicas invasivas en esta población y asociándose con una alta tasa de mortalidad.
Si bien la candidemia es la manifestación más frecuente de la candidiasis invasiva, pocos estudios han examinado específicamente la incidencia de candidemia en esta población. De ahí que investigadores del Centro de Trasplantes de Ajmera, la Universidad de Toronto y Salud Pública de Ontario (Canadá) evaluaron la incidencia de infección del torrente sanguíneo por Candida (candidemia) en pacientes que recibieron un trasplante de órgano sólido en la última década.
A partir del manejo de bases de datos administrativas de atención médica de Ontario, se llevó a cabo un estudio poblacional, cuyos resultados se han publicado en ‘JAMA Network Open’. De los 10.249 receptores de trasplante (edad media: 57 años; 63,9 % hombres) incluidos en trabajo, la mayoría (59,8 %) recibieron un trasplante renal. En general, la incidencia de candidemia fue infrecuente, presentándose en 135 pacientes, siendo Candida albicans la especie más frecuentemente notificada (41,5 %). La probabilidad acumulada de candidemia entre todos los receptores de trasplante fue del 0,87 % al año, del 1,33 % a los cinco años y del 1,67 % a los 10 años.
Los receptores de trasplante de pulmón presentaron la mayor incidencia de candidemia, con una probabilidad acumulada a 10 años del 4,17%, un hallazgo que, según los autores del estudio, podría estar relacionado con estancias prolongadas en la unidad de cuidados intensivos. Los receptores de trasplante de riñón presentaron la menor incidencia (0,81%).
La mortalidad a los 30 días en pacientes con candidemia fue del 39,3 %, y a los 90 días, del 47,4 %. Tras ajustar por variables basales y comorbilidades, la candidemia se asoció con un riesgo de mortalidad casi siete veces mayor (cociente de riesgos instantáneos ajustado [CRA], 6,85) en comparación con los pacientes sin candidemia. El riesgo fue aún mayor cuando los aislados de Candida eran resistentes al fluconazol (CRA, 11,86).
En definitiva, la idea extendida es que la candidiasis invasiva y la candidemia afectaban predominantemente a los receptores de trasplantes de órganos abdominales, como intestino delgado, hígado y páncreas. Sin embargo, nuestros hallazgos sugieren que los receptores de trasplante de pulmón presentan la mayor incidencia de candidemia. «Es necesario realizar más investigaciones para identificar mejor las subpoblaciones vulnerables y desarrollar estrategias específicas para la intervención temprana», concluyeron los autores del estudio.