Aunque oficialmente lleva 15 días en el cargo, Ángel Simón se ha presentado a la plantilla de Indra. En un encuentro abierto a los más … de 60.000 trabajadores que la compañía tiene en todo el mundo, el directivo catalán ha buscado tranquilizar a la plantilla y presentar sus planes para la empresa, manteniendo el encargo de su predecesor, Ángel Escribano: «crear un gigante español y también europeo en el sector de la defensa». En este contexto, Simón ha reivindicado el talento de la plantilla como una de las principales fortalezas de la compañía para abordar el crecimiento previsto.
Por el momento, la línea es continuar con la senda marcada por anteriores presidencias, recogida en el plan ‘Leading the Future’, publicado bajo el mandato de Marc Murtra —actual presidente de Telefónica—, quien abandonó la compañía en enero de 2025. Este plan fue prácticamente cumplido en su totalidad el año pasado gracias al boom del sector. Ya en 2025, con Escribano en la presidencia, la compañía reforzó su apuesta por el negocio militar y adelantó su objetivo de alcanzar unos ingresos de 10.000 millones de euros de 2030 a 2028, actualización que posteriormente anunció el propio directivo.
En este contexto, el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, ha situado como prioridad absoluta la ejecución de los contratos, en un momento en el que la compañía cuenta con una cartera de pedidos que supera los 20.000 millones de euros. «La prioridad número uno es ‘delivery’, la segunda, ‘delivery’, y la tercera, ‘delivery’», señaló el directivo en el foro ‘Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! Crecimiento, cohesión e incertidumbre’, un simposio organizado por ‘El Español’, ‘Invertia’ y ‘Disruptores’, que vincula este volumen tanto al contexto geopolítico como a la mejora de la eficiencia interna.

La hoja de ruta del nuevo tándem Simón–De los Mozos, que continúa como consejero delegado y es el artífice del plan actual, llegará tras el verano. «Será una actualización del actual», según ha podido saber este periódico. Esta revisión deberá incluir —o no— los números y capacidades de la empresa familiar de los Escribano, actuales segundos accionistas de Indra.
La operación que precipitó la dimisión del presidente de la compañía el Miércoles Santo, tras las presiones del Gobierno por un conflicto de interés, no se ha descartado del todo y en las últimas semanas ha vuelto a estar sobre la mesa. «Nos remitimos a la comunicación existente en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en la que se indica que los Escribano retiran la oferta». Esta ha sido la respuesta de los actuales dirigentes a los trabajadores que han podido preguntar en el encuentro celebrado este miércoles.
Plantilla escéptica
La presentación virtual también ha servido para el exdirigente de Criteria para testar el ambiente en el seno de la plantilla que a finales del pasado mes de marzo se posicionó del lado de Escribano en pleno terremoto en la dirección de la compañía.
Días antes de la dimisión, los representantes de los trabajadores llamaron a los principales accionistas de Indra a la responsabilidad institucional para evitar «comprometer el desarrollo de un proyecto industrial clave».
Los terremotos en los despachos tuvieron sus réplicas en los mercados. La compañíaha visto evaporarse desde mediados de marzo en torno a 1.000 millones de euros de capitalización, tras dejarse entre un 5% y un 8% en bolsa. Este retroceso ha supuesto también una pérdida de valor para el Estado —a través de la SEPI, su principal accionista— de cerca de 300 millones de euros, en un momento especialmente sensible para la estabilidad del grupo.