La Sala Pedro Torrecilla estrena exposición. El abulense Ricardo Sánchez habita este espacio de la plaza de España hasta el 21 de junio. Silencio, soledad, reflexión, poesía, paso del tiempo o viaje. Todas estas palabras han surgido esta mañana durante la presentación de esta nueva propuesta pictórica de la Fundación Círculo, que llega de la mano de Pepe Carazo. La colección, compuesta por 76 obras que alternan los grandes formatos con los pequeños y distintas técnicas pictóricas, gira en torno a las grandes series trabajadas por el autor, que recordó que su presentación pública en la provincia burgalesa tuvo lugar hace ya muchos años en Aranda, cuando era profesor de instituto. De esa época datan las dos piezas que representan la vieja estación de Burgos, que dan la bienvenida al espectador. 

Como uno de los máximos representantes del realismo contemporáneo español lo ha presentado la directora de la entidad, Laura Sebastián. «La obra de Ricardo Sánchez ha dialogado siempre, de manera natural, con el lenguaje poético porque comparte con él, desde mi punto de vista, una misma vocación, sugerir antes que explicar, emocionar antes que describir. Yo puedo empeñarme mucho en buscar palabras que definan la pintura de Ricardo Sánchez, pero difícilmente lo haría mejor que el poeta José Hierro», señaló Sebastián antes de recitar los poemas que el vate dedicó al pintor, con el que trabó amistad: Ricardo Sánchez contempla las estaciones como ruinas que desencadenan melancolía. Son estaciones donde nadie llega y de las que todos se han ido. Inmensas y bellas soledades.